Diez mentiras (o medias verdades) sobre la privatización del agua

Desde el pasado 30 de marzo en el que por la prensa nos enterábamos del plan de ajustes recortes que tenía previsto nuestro Ayuntamiento, una de las cosas que más dudas y más rechazo ha generado ha sido el proyecto de privatización del servicio de aguas. Como suele pasar con estas cuestiones, la información «oficial» de nuestro municipio se desconoce fuera del equipo de gobierno y se juega con la confusión para intentar neutralizar cualquier tipo de respuesta social a esta medida que presumiblemente será aprobada en el plazo más breve posible para no dar espacio, ni tiempo a movilizaciones incómodas o a que el descontento se extienda aún más.

Es por este motivo, ya que empiezan a mostrarse algunas cartas, que yo quiero dar una serie de motivos por los que creo que hay que oponerse a la privatización del agua. Ahí van:

  • Mentira 1: «La empresa privada es más eficiente que la pública». La empresa privada solamente busca aumentar sus beneficios, la gestión pública puede utilizar sus beneficios para redundar en una mejora del servicio de abastecimiento y a un compromiso social con la ciudadanía. Los beneficios que genera el suministro de agua repercuten en las arcas municipales, que reciben así una inyección de capital constante que puede ayudar a aliviar el día a día de los ayuntamientos en estos tiempos de crisis. El dogma de la ineficiencia de la gestión pública del agua es fácilmente contrastable si uno mira hacia la Empresa Municipal de Aguas (EMA) de Gijón, la más rentable con diferencia de todas las empresas públicas del municipio, que cerró el año 2011 con casi 1,2 millones de euros en beneficios pese a perder un 2,5% de consumos. En Suiza, donde el agua es un monopolio de caracter público, se cuenta con las empresas públicas de gestión del agua más eficientes del mundo, organizadas en pequeñas empresas de ámbito local o regional, que facilitan una mejor gestión y mayor calidad.
  • Mentira 2: «No se privatiza, sigue siendo pública, pero la gestiona una empresa». El eufemismo de la externalización de un servicio es muy recurrente en las últimas décadas y pretende enterrar palabras políticamente mal vistas como «privatizar». La gestión privada de un servicio público es, básicamente, que unas instalaciones sociales se ponen al servicio de unos intereses privados que no son más que el simple aumento de beneficios para una empresa. Que uno construya un hospital con dinero público y luego ceda la gestión del mismo a una empresa privada es tan privatización como tener una red de suministro y saneamiento de aguas y que sea una empresa privada quien se lleve los beneficios. Margaret Tatcher, la dama de hierro, llegó a privatizar hasta las tuberías del Reino Unido y Augusto Pinochet simplemente privatizó la gestión dejando el sistema en propiedad del Estado. Ambos modelos, con diferente grado, siguen siendo privatizaciones porque privatizan los beneficios y recaudaciones del servicio mediante el uso de instalaciones públicas.
  • Mentira 3: «La privatización mejorará la calidad del agua. ¡Cuando llueve se enturbiece!». La experiencia de otros municipios con agua privatizada nos demuestran que una gestión privada no mejora en absoluto la calidad del suministro, sino todo lo contrario. El agua de Pravia se encontraba en 2008 entre las aguas más limpias de Asturias sin presencia de componentes nocivos o que pudiesen desembocar en enfermedades por su consumo. La motivación de que el agua cuando llueve se vuelva turbia no se debe ni a la calidad del agua en si misma, ni tan siquiera al sistema y red de abastecimiento, sino al propio manantial del que se nutre en Vegafriosa que al ser de tipo cavernoso, provoca que se produzcan filtraciones. De todos modos, municipios con gestión privada que se nutren de manantiales naturales de las mismas características que este sufren el mismo problema, con la salvedad de que la subsanación del problema, así como de las averías de la red, suelen tardar mucho más tiempo al no verse dichas empresas tuteladas por un control de los ciudadanos que, a diferencia de los gestores públicos, no tienen miedo a la opinión pública ni a los votos.
  • Mentira 4: «No van a subir las tarifas del agua». Si hay una mentira que se sostenga menos de todas es ésta y basta solamente mirar a otros municipios asturianos o de otros lugares de España donde se privatizó el servicio. Las subidas, mayores o menores, son evidentes, ya que una empresa privada prima el aumento de beneficios y, es evidente, que hará una subida de tarifas que le deje un mayor margen de ganancia. A diferencia de esto la gestión pública busca el equilibrio coste-eficiencia ya que su obligación es suministrar agua de calidad sin perder dinero, por lo que no necesita un margen de beneficios mayor que simplemente evitar producir pérdidas. En otros municipios y, recientemente en Madrid tras la privatización del Canal de Isabel II, las tarifas pueden llegar a subir hasta un 20%, un disparate que en tiempos de crisis no se puede permitir cuando encima dicho margen no va a repercutir en una finalidad social para las pravianas y pravianos, sino que irá a los bolsillos de una empresa privada.
  • Mentira 5: «El servicio de Pravia es malo y las instalaciones precarias. Nos merecemos algo mejor». El servicio de aguas de Pravia no es en absoluto malo y basta ver los análisis realizados tanto por la Universidad como por el servicio de calidad de aguas del Principado. Si el servicio fuese malo habría sido malo desde el año 2003, en el que entró el equipo de gobierno actual, y no se han tomado medidas desde entonces por mejorar dicho servicio hasta que la crisis y un agujero económico de las arcas municipales han llevado a presentar el agua de Pravia como algo parecido a un nido de enfermedades. Evidentemente, como todo servicio con años de funcionamiento, debe ser mejorado para conseguir una mayor eficiencia del servicio, pero eso debe ser responsabilidad de las instituciones públicas. Supongo que si hay dinero del Principado para hacer pistas de padel en Pravia, también se podría pedir dinero para la construcción de unos filtros en Vegafriosa que eviten que el agua se vuelva turbia cuando llueve.
  • Mentira 6: «Los trabajadores del agua serán contratados por la nueva empresa». Las dos empresas que gestionan el 90% de los municipios que tienen privatizada su agua, Aqualia y FCC, no se caracterizan precisamente por su mimo a los trabajadores ni por mantener en el tiempo a los trabajadores que son absorbidos de la anterior gestión pública. De hecho tan siquiera son respetuosas con sus condiciones laborales o con la libertad sindical, como no hace mucho hemos visto en Langreo.
  • Mentira 7: «El Ayuntamiento no se quedará sin recursos porque no se cobrará todo ahora». Esta afirmación no es mentira, es simplemente una media verdad. Efectivamente parece ser que no se cobrará todo el montante de la cesión del agua ahora, pero sí se reconoce desde el Ayuntamiento que será una parte muy importante. Teniendo en cuenta que la gestión es a 25 años, cobrando ahora aunque solo sea un tercio, se hipoteca y dificulta cualquier gestión futura municipal, sea quien sea el equipo de gobierno y tenga el color que tenga. Como decía mi abuela, «el montón que se quita y nun se pon, se descompón», así que si a una deuda de la magnitud de la que tiene el Ayuntamiento sumamos que eliminaremos o reduciremos sensiblemente una fuente de ingresos como el agua, las consecuencias pueden ser aun peores para la economía municipal del próximo cuarto de siglo y es una irresponsabilidad dejar una hipoteca de tal cuantía.
  • Mentira 8: «La gestión privada es respetuosa con el entorno». La gestión por una empresa privada nunca será respetuosa con el entorno porque no le interesa el entorno, solo la cifra de beneficios. A dichas empresas no les preocupará destruir o producir perjuicios a zonas naturales para hacer sus instalaciones. Pero lo que es más grave, una empresa privada de agua, no tendrá la más mínima conciencia social y ecológica y no fomentará jamás un uso responsable del agua ya que su interés es el mero gasto de agua, cuanto mayor mejor, para así facturar mucho más. Una gestión pública, por presión social del ciudadano, será más respetuosa a la hora de realizar obras en sus instalaciones o a la hora de trazar nuevos circuitos de saneamiento y distribución, además de tener un mínimo de conciencia ecológica ya que el aumento de beneficios por los beneficios no es su finalidad.
  • Mentira 9: «¿Qué hay de malo en privatizar si vamos a recibir dinero por ello?». La directiva marco europea, la legislación de la UE en materia de suministro y saneamiento del agua, establece que el agua no puede ser un bien comercial como el resto. También la ONU dictamina que el abastecimiento y saneamiento del agua es un derecho humano fundamental. Todos los organismos internacionales coinciden en que el agua no debe transformarse en una mercancía y que se debe garantizar desde las administraciones públicas su suministro adecuado y su saneamiento. Entregar algo que es considerado un derecho humano, un bien imprescindible para la vida humana, a una empresa privada, es poner en riesgo la independencia de un recurso, su acceso universalizado y es otorgarle un caracter privativo, sometido a las fluctuaciones de la perspectiva empresarial y carente de toda empatía o compromiso social.
  • Mentira 10: «El agua no produce beneficios, es deficitaria». Según un estudio de la Asociación Española de Abastecimiento y Saneamiento (AEAS), en 2002 se produjeron en el sector público del agua unos beneficios de 3.000 millones de euros con una tasa de crecimiento anual del 4,7%. El agua -el último monopolio público del estado tras las liberalizaciones de suelo, telefonía, transportes y combustibles- es a día de hoy uno de los mercados emergentes junto a la gestión sanitaria y que genera ingentes cantidades de beneficios anuales. Si no fuese beneficioso, las empresas no pelearían tanto por conseguir concesiones de un servicio básico y que todos estamos obligados a tener.

Por estos diez motivos, por ética y cohernecia con lo que pienso, creo que es vital movilizarse contra la privatización del agua en Pravia y por ello voy a apoyar a la Plataforma ciudadana contra la Privatización del Agua y a asistir a la asamblea abierta que convocan para el próximo viernes 15 a las 20h a la sala de usos múltiples de la Biblioteca de Pravia. Creo que, como pravianos, debemos apoyar este movimiento y defender lo público, lo de todos, independientemente de siglas y colores. Confio en la responsabilidad de las pravianas y pravianos para saber estar a la altura de algo que hipotecará tanto el futuro de nuestro municipio y no se dejen cegar por sectarismos y dogmas partidistas.

La salud, en venta (segunda parte)

El pasado 24 de abril se publicó en el Boletín Oficial del Estado el Real Decreto-Ley 16/2012 aprobado el 20 de abril «de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones». Con esta nueva normativa se pretende extender al ámbito sanitario la concepción dominante de recorte en nombre del déficit bajo la excusa de garantizar la sostenibilidad del sistema sanitario. El polémico decreto establece, entre otras cosas, el re-pago sanitario a pensionistas o la eliminación de cobertura sanitaria a inmigrantes o a jóvenes mayores de 26 años sin cotización.

Según toda la mitología eficientemente construida y difundida por el neoliberalismo que salpica, en mayor o menos medida, a los dos grandes partidos de ámbito estatal y a algunos de ámbito autonómico, el sistema sanitario español es insostenible y necesita de una urgente revisión que permita introducir las recetas de ajuste o, como ellos lo suelen definir, una reorganización de los recursos públicos. Los recortes, que es lo que son en definitiva, son la punta del iceberg de una estrategia muy bien elaborada por los poderes económicos con el único fin de desguazar lo suficiente del sistema público sanitario para que las clases medias se sientan incómodas y se lancen a los brazos de la sanidad privada, convirtiendo de este modo el sistema de asistencia sanitaria público en una suerte de ente caritativo, de bajo nivel, de bajos recursos y socialmente poco apreciado.

Se le olvida a la derecha de que en España cada vez hay más pobres y que los pobres son cada vez más pobres. Se le olvida a la derecha -y a parte del centro- que quienes hoy copan los servicios de caridad son los que ayer ellos convencieron de ser clases medias: los trabajadores de la construcción, los autónomos, los obreros fabriles o el sector servicios.

Los genéricos: no es oro todo lo que reluce

Se impone poco a poco la idea de que la solución pasa por la introducción masiva de los medicamentos genéricos en los hospitales hasta el punto de que se está creando entre la opinión pública un discurso contra los laboratorios farmacéuticos, un concepto etéreo y poco definido, que esconde un caramelo envenenado.

Un medicamento genérico es un avance como medida de presión ya que añade competencia en el mercado y sirve de dinamizador de la política de precios, obligando a los laboratorios a reducir el precio de sus productos con marca comercial para poder competir con el genérico. El problema es que se nos olvida que los genéricos no nacen de los árboles, que tras ellos también hay laboratorios farmacéuticos y que no son lo mismo unos que otros productos. De hecho se nos oculta, creo que de manera interesada, que en muchas ocasiones es el mismo laboratorio el que hace la marca comercial y su genérico. Cuando se hacen reportajes para confundir a la opinión pública en este aspecto no sobraría decir que no es lo mismo un genérico fabricado en un laboratorio de la India o China que uno elaborado en Alemania o Francia, y tampoco se debería ocultar que ya hay fármacos genéricos que han tenido que ser retirados del mercado por ser fabricados en laboratorios sin un mínimo de condiciones de seguridad o que en algunos casos se fabricaban con producto de origen desconocido.

Un genérico, por definición a vuela pluma, es el principio activo, la molécula en la que se basa un medicamento que, pasado un periodo de tiempo, se libera de patentes y puede ser fabricada por cualquier laboratorio que tenga la tecnología suficiente lo que en teoría abarata los costes y lo hace más accesible. Lo que no se explica habitualmente es que esa molécula, ese principio activo es solo una parte del medicamento comercial y no se puede asegurar que sean lo mismo porque eso es mentir. Evidentemente que un ibuprofeno genérico contenga un 80% de producto similar a un ibuprofeno de marca comercial puede importar más bien poco, porque como analgésico para dolencias leves puede servirnos igual. El problema viene cuando por ejemplo hablamos de medicamentos de tipo neurológico o para tratar un cáncer ya que ahí un 20% de diferencia entre un producto es una diferencia lo suficientemente elevada como para plantear riesgos de tratamiento, de tolerancia y, en muchos casos, de eficacia. Ya no hablemos por ejemplo, de la locura de pretender romper los combos establecidos para tratar a enfermos de VIH a lo que por cuestiones éticas ya existe un movimiento de objeción de conciencia entre médicos de Comunidades Autónomas donde se les exige emplear genéricos como Cataluña.

Hay otro aspecto que tampoco se tiene en cuenta y a mi me parece el más peligroso de todos. Un laboratorio, por norma general, dedica una serie de recursos para la investigación de nuevos fármacos, de nuevas vacunas y nuevas moléculas, y es quien suple la carencia de I+D+i del Estado. En definitiva, son los que inventan. Por su parte cuando un laboratorio fabrica un genérico reduce costes porque no inventa, simplemente copia, toma lo que otros inventaron para fabricarlo y venderlo a un menor coste ya que no tiene que amortizar la inversión en investigación.

A corto plazo, esta política es positiva ya que como dije anteriormente, obliga a la marca comercial a ajustar el precio inflado durante años para poder competir. Pero es pan para hoy y hambre para mañana ya que, cuando se impogan en el sistema sanitario los genéricos ¿quién va a invertir en investigar en nuevas moléculas para tratar dolencias que ya cubren genéricos y mejorar su eficacia o posología?

La gestión clínica, de la que se llenan la boca PP y PSOE, sirve para perpetuar una corresponsabilidad del personal sanitario en los gastos del sistema, amordazando el criterio profesional y adjudicándoles a ellos toda la responsabilidad del gasto público. La implantación de los objetivos, de penalizar la prescripción de productos de marca comercial -incluso si cuestan lo mismo- y bonificar a quienes receten principio activo.

Pero hay un gran peligro en la dinámica española de buscar la salida mediante los genéricos a la vez que no se invierte en investigación pública que pueda suplir la carencia de investigación comercial. ¿Qué pasaría si un laboratorio desarrolla una cura al cáncer en, por ejemplo, Francia? ¿tendríamos en España a nuestros pacientes esperando durante años hasta que la patente de dicho producto caducara para poder tener el genérico por ahorrar costes? ¿permitiríamos que nuestros enfermos se muriesen de algo que al otro lado de la frontera se está curando solo por no querer permitir ese gasto? Pues algo similar a esto está ocurriendo ya con enfermos como los del VIH en algunas comunidades autónomas.

Centrales de compra: camino al monopolio

Otra de las soluciones que aportan los ideólogos neoliberales es la creación de las llamadas centrales de compras que consisten, básicamente, en que la central compra medicamentos a gran escala para teóricamente abaratar costes y luego estos medicamentos se reparten entre los hospitales adscritos a dicha central.

Este modelo de gestión de compras, apoyado firmemente por el PP y dubitativamente por el PSOE, no solo es poco eficiente, sino que generaría un estacazo en el espinazo del sistema farmacéutico. Lo primero porque obligaría a que todos los hospitales españoles tuviesen que adoptar los mismos protocolos y tuviesen que asumir el mismo catálogo, independientemente de las diferencias o la latencia de enfermedades en cada zona. Lo segundo porque favorece a los laboratorios más grandes, a los que pueden hacer mejores ofertas por volumen de producción y condenaría a los pequeños laboratorios a ser excluídos de todo el sistema sanitario y a su cierre.

Dicen que el sistema sanitario español es insostenible, que no hay dinero y que hay que recortar. Solo con lo que nos va a costar a cada ciudadano el rescate a Bankia, podría pagarse la vacuna del neumococo y del rotavirus a todos los recién nacidos, erradicando prácticamente por completo la mortalidad infantil en España, y aún sobraría dinero. Si se rescatan bancos, me pregunto, si no es más urgente rescatar a esos hospitales con deudas millonarias a los laboratorios farmacéuticos a los que ya se amenaza con no servirles más productos por falta de pagos. Me pregunto si no sería importante, ante el panorama actual, blindar los dos ejes fundamentales de cohesión social como son la educación pública univeral y la sanidad.

Por desgracia el Partido Popular cree que lo fundamental es rescatar entidades financieras y el PSOE duda de sus prioridades y recorta por imperativo legal (en Andalucía con nuestro apoyo, muy a mi pesar).

IU de Pravia ante los recortes del PSOE local

Reunido el Consejo Político de I.U de Pravia quiere expresar públicamente su total rechazo a las políticas de ajustes que nuestro gobierno municipal trata de poner en marcha bajo la disculpa de seguir legalmente los dictados del gobierno estatal , como contrapartida al pago de facturas de acreedores de este Ayto., por entender que la adopción de las mismas suponen una descarada socialización de las perdidas municipales acumuladas, y fruto de la mala gestión de este gobierno y sus antecesores y que sin recato alguno lleva a la privatización de servicios públicos para que fruto de ellos unos pocos se lucren de lo que es y debe estar al servicio de todos.

Ante esta situación desde I.U de Pravia creemos necesario trasladar para su reflexión y análisis las siguientes consideraciones a la ciudadanía de Pravia y Concejo:

1º. Los culpables de esta situación de deuda actual son los partidos que han estado gobernando nuestro municipio hasta ahora, partidos que a pesar de contar con el apoyo de la ciudadanía no han demostrado ser capaces de gestionas de manera correcta los bienes públicos.

2º. Desde nuestro grupo estamos hartos de engaños. Quienes nos gobiernan no hacen más que decir que su único interés es resolver el problema del paro. Sin embargo allí donde pueden tomar medidas para generar empleo  o para evitar el paro, en las administraciones que gobiernan, la medida estrella es despedir empleados, osea aumentar el desempleo. Por esto  ante la  situación de despidos planteamos las siguientes preguntas:
¿Son necesarios esos puestos de trabajo? ¿Si son necesarios porque se prescinde de ellos? Si no son necesarios, ¿Por qué se tenia a cargo de Ayto. esos empleos? ¿A que otras necesidades respondían?

3º. Sobre la supresión de la oficina de información juvenil, que decir. Ese es el interés que demuestra nuestro equipo de gobierno por los jóvenes del municipio. En la situación actual, en la que los jóvenes son uno de los colectivos a los que más esta perjudicando la crisis, ahora el gobierno municipal también les abandona. A nuestro entender el planteamiento tendría que ser al contrario, habría que reforzar esa oficina para buscar mas y mejores salidas a nuestra juventud y no solo en lo referente a su situación laboral, si no al conjunto de todas sus actividades.

4º. Ante el tema de la privatización del servicio del agua, entendemos que es la guinda de todas las medidas de nuestro gobierno local. Poner en manos privadas el patrimonio de los vecinos y vecinas del Concejo, porque al final es eso lo que hace, dar a precio de saldo a empresas privadas algo que bien gestionado debe redundar en todos.
¿Pues alguien puede  creer que una empresa privada paga por un servicio del que no va a obtener beneficios?

5º. Sobre la zona azul ¿Quién la va a gestionar? La administración o una empresa privada. Si  esta concesión se da a una empresa privada en la práctica esta concesión lo que conlleva es privatizar suelo publico, suelo de todas  y todos para lucro de esa empresa privada. En el tema del aparcamiento igual,  además una duda ¿Cuál será el criterio para  la adjudicación de las plazas previstas para su alquiler mensual?

Ante esta situación desde I.U. de Pravia lamentamos que quienes nos gobiernan arrogándose defender las ideas de progreso y de izquierdas, una vez mas con sus actos nos demuestran su incoherencia ideológica y su fidelidad a los mercados y sus intereses.

Por ello desde nuestro grupo invitamos a toda la sociedad del Concejo de Pravia a rebelarse contra estas actitudes y políticas y con nosotros trasladar públicamente el más contundente rechazo a las mismas y la exigencia de la adopción de otras en las que el interés general prevalezca y salga fortalecido.