El Cristo de Pravia: las fiestas que fueron (I)

Las fiestas del Cristo en Pravia son, al menos para mí, el fin del verano, especialmente cuantos más años voy cumpliendo. Llegar al 9 o el 10 de septiembre significa el cambio de ritmos, la vuelta a las rutinas y, por qué no decirlo, la llegada de esa chaquetina “por si refresca” que hasta ahora teníamos en el armario. Cuando Clarín describía Vetusta en “La Regenta”, lo hacía diciendo “con octubre muere en Vetusta el buen tiempo”. Algo así nos pasa en Pravia con septiembre, queramos o no, ese tono grisaceo tiende a cubrirlo todo también en nosotros, cosas que compartimos los que a lo largo de los tiempos fuimos capitalinos en algún momento, supongo.

Un año más, las fiestas del Cristo volvieron a ser probes, sinsustancia, envueltas en ese halo de aburrimiento y de aparente dejadez en el que parece que llevan años sumidas y con pocos visos de que cambie.  Esta opinión, compartida por gran número de pravianos, creo que se ve ampliamente reflejeda en el escueto e improvisado programa festivo.

Y es precisamente el programa festivo lo que hace comprender, pasen los años que pasen, la motivación o el contexto histórico de cada momento. Un simple vistazo a un programa de fiestas te puede ayudar a ver si estamos ante una época de vacas gordas o flacas, pero también ayuda a vislumbrar la implicación de sus organizadores pues, como dice el dicho, “la necesidad agudiza el ingenio”.

A continuación recopilo algunos de los programas que anunciaban las fiestas del Cristo de Pravia durante el pasado siglo, más por lo anecdótico de sus propuestas, que por simpatía con las mismas.

El Noroeste, 20 de septiembre de 1901

Arrancábamos el siglo XX con un programa que nos puede despertar una sonrisa visto desde el siglo XXI. En 1901 arrancaban las fiestas el 28 de septiembre con “una banda de instrumentos del país, y el disparo de bombas de grueso calibre”. El primer Cristo del siglo XX se iniciaba así con música tradicional y folklore que tomaba fuerza con un desfile de gigantes y cabezudos recorriendo las calles de la villa.

Después se celebraba una de las actividades que, desde nuestros días quizá nos extrañe pero muy propia de la época como era el baile de la pavana que, aunque en la noticia se diga que era de la época de Luis XV, fue más bien de su antecesor Luis XIV. Este baile, originario de la corte española del siglo XVI, fue tan popular en su época dentro y fuera de España que, como vemos, siglos después aún se interpretaba en determinadas celebraciones como una muestra de folklore. (Video aquí: Pavana d’Espagne)

La primera jornada se completaría con actuaciones de la banda de música de Gijón y con sesiones de fuegos artificiales, que unidos al alumbrado festivo, darían color a la verbena.

Al día siguiente volvería a haber desfile de Maraxas, Tarascas y Gigantones, así como la procesión religiosa. Para acabar las fiestas, el último día se haría un reparto de pan entre los pobres con una carroza que recorrería el centro de la villa y se celebrarían carreras de cintas y cucañas al son de la banda de música.

Para concluir las fiestas, tras la última verbena, se daría fuego en palabras de El Noroeste “a una potente batería que simulará la derrota de Kitchener por el bravo Dewet (sic)” haciendo mención a la política internacional de la época con esta referencia a la guerra de los Boers

El Pueblo Astur, 4 de agosto de 1914

Llegamos a los años diez, y con ellos las fiestas van modernizando su programa e incorporando nuevas actividades.

Es el caso del programa festivo de 1914 que, entre sus muchas actividades, incluía las exhibiciones aeronáuticas durante dos días a cargo del “famoso Domenjos, que tantos éxitos obtuvo con sus emocionantes vuelos invertidos”, una retreta con más de 400 exploradores de toda Asturias y las ya tradicionales exhibiciones de fuegos artificiales. Todo ello, como sobra decir, acompañado de música.

Cabe destacar que ya se comienza a hacer referencia a la existencia de trenes especiales para que acudan forasteros a Pravia a celebrar las fiestas, lo que nos hace pensar que eran de bastante renombre en la redonda.

 Continuamos avanzando en los años diez y llegamos a 1916, año en el que se siguen incorporando novedades al programa festivo.

El Noroeste, 28 de septiembre de 1916
El Noroeste, 28 de septiembre de 1916 (Pulsa para abrir)

Las fiestas se celebraron entre el 28 de septiembre y el 1 de octubre y de su programa nos da cuenta El Noroeste de Gijón.

Música tradicional, fuegos artificiales, cucañas con premios en metálico para los ganadores y una grandiosa iluminación a la veneciana dan color a las fiestas que van aumentando en programa y repercusión. También, como ya ocurría en años anteriores se haría un reparto de pan entre los pobres financiado por la colonia de asturianos en La Habana.

Pero en 1916 aparecen novedades que desde nuestro punto de vista pueden sorprender. La primera es la presencia de un gigantesco globo aerostático para los “forasteros”. La segunda es que la comisión ha realizado las gestiones oportunas para que se conceda permiso para celebrar el baile en la acera de la Colegiata, cosa que hoy en día nos puede provocar una sonrisa, pero que entonces debía ser misión de difícil cumplimiento dado lo resaltado de su consecución. También cabe destacar, puesto que hoy en día no se realiza, la existencia de una feria de ganado que congregaba lo mejor del campo praviano.

Lo que sí que no tenemos claro es si al final se pudo realizar la exhibición aeronáutica, pues como se relata en la noticia, poco antes de comenzar las fiestas, aún estaba la comisión negociando los permisos para su realización.

La Prensa, 27 de septiembre de 1923 (Pulsa para ver completo)
La Prensa, 27 de septiembre de 1923 (Pulsa para ver completo)

Avanzamos un poco más y nos adentramos en los años veinte, los felices años veinte y con ellos el programa festivo sigue creciendo. Se abrían las fiestas con la feria de ganado vacuno, caballar, asnal y porcino, que contaba con importantes premios en metálico debido al apoyo económico de la Diputación provincial y del Ayuntamiento.

El día 29, día del Cristo, se celebraba el desfile de carrozas que salía desde Prahúa y recorría las calles de Pravia con varias carrozas con diferentes alegorías.

Como prueba deportiva cabe destacar el partido que enfrentará el día 30 al Deportivo Ovetense y al Stadium de Avilés.

Música, fuegos artificiales, verbenas y diferentes bailes en el Ayuntamiento y en diferentes sociedades completában el programa. Este año se especifican los trenes especiales que salían de Oviedo a las 14:30 llegando a Pravia a las 16 horas y teniendo regreso a las 20 horas.

Continuará…


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