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Cine – David Fernández

Sesión de tarde: «Český sen» (2004)

Cuando en 2011 visité la República Checa, me inundó una sensación de desasosiego, de bombardeo comercial, de un lugar que habiendo sido el gran laboratorio del socialismo -primero con rostro humano y luego del burocrático y deshumanizado- se hundía en una vorágine y orgía consumista mal digerida.

Los Kentucky Fried Chicken, McDonald’s, casinos, cabarets o absenterías inundan la capital que vió fluir las letras de Ota Pavel, el tormento de Kafka o esos adoquines testigos de la titánica labor de humanizar un régimen que apretaba con puño de acero y había olvidado la idea de tomar el cielo por asalto.

Eso es lo que vemos reflejado en esta película, un falso documental, que pone en pie un experimento sociológico impresionante: demostrar al espectador la capacidad de los medios de comunicación y de la publicidad de hacer crear a un pueblo la necesidad de consumir.

La pelicula está realizada por Vít Klusák y Filip Remunda, dos estudiantes de cine de Praga, que pretenden demostrar lo ridículo que en ocasiones es el ser humano y de ese embudo que utiliza el capitalismo para convencer a los pueblos de consumir y ansiar cosas que realmente no necesitan.

Los dos directores crearon un multitudinario experimento sociológico basado en una mentira: la apertura de «Český sen» (Sueño checo), un nuevo centro comercial gigantesco con precios ridículos. Para ello se sirvieron de una campaña publicitaria muy elaborada, que inundó Praga de vallas publicitarias, panfletos, carteles, anuncios en televisión y radio y en la prensa. Una campaña poco convencional que, con eslóganes como «No queremos que compres aquí» o «No gastes dinero», crearon entre los praguenses la necesidad imperiosa de acudir a su inauguración.

El día de su inauguración, ante el supermercado, 4.000 checos se agolpaban por la mera necesidad de estar allí. En su lugar solo construyeron la fachada. Por detrás no había nada, como una irónica tramoya de los sueños rotos que provocó la entrada en un sistema que no era tan justo como parecía, al que no se supieron adaptar del todo por llegar todo tan rápido y estando ya al borde de un nuevo cambio que revolvía a la convulsa sociedad checa: la entrada del país en la Unión Europea.

Este falso documental es una dura crítica a la creciente búsqueda de la felicidad a través del consumismo en la época post-comunista pero, en definitiva, es una crítica en conjunto a un sistema económico que solo busca crear falsas necesidades y en el que, desgraciadamente, todos acabamos, en un momento u otro, cayendo.

Título original: Český Sen El Sueño Checo» en castellano).
Dirección: Vít Klusák y Filip Remunda
País de produccción: República Checa
Productora: Czech Television/ FAMU/ Hypermarket Film/ Studio Mirage.
Año: 2004
Duración: 86 min.

"Parada" (2011)

Sesión de tarde: «Parada» (2011)

Ser homosexual es aún a día de hoy un reto de supervivencia social y una lucha diaria y más en países donde la homofobia está tan institucionalizada que ni las fuerzas de seguridad del Estado se preocupan de proteger el derecho de libre manifestación del colectivo LGTB y evitar las agresiones de la extrema derecha.

Si a todo esto añadimos un escenario que sigue recuperándose de una guerra con tantos componentes étnicos y nacionales como la que sacudió los Balcanes en los años 90, ser homosexual y demostrarlo abiertamente es un reto aún mayor si cabe.

En «Parada», una película serbia dirigida por Srdjan Dragojevic, se nos presenta el cuadro completo. Un héroe de guerra serbio, violento, intolerante y con un culto a las armas y a su pasado bélico, una suerte de mercenario de pacotilla o pequeño delincuente, es contratado a regañadientes para proteger la marcha del Orgullo Gay en Belgrado. Ante el rechazo de sus compinches serbios a ayudarle porque no quieren ser relacionados con homosexuales, tiene una disparatada idea: recorrer los Balcanes en busca de sus ex-enemigos de guerra: un bosnio llamado Halil, el croata Roko y un traficante de drogas de poca monta albano-kosovar llamado Azem. Juntos emprenderán la tarea de proteger la manifestación por los derechos del colectivo LGTB entre dudas y miedo, sabiendo que los grupos neonazis que amenazan la marcha serán mucho mayores en número. Quizá, pese a todo, aprendan algo por el camino.

La película es muy bienintencionada, con buenas dósis de humor y, sobre todo, es una gran forma de acercarse a la homofobia latente incluso en el ámbito institucional en muchos países de la UE. Los personajes, quizá un poco sobredimensionados y tópicos, nos acercan a una realidad compleja llena de heridas sin cerrar, en la que los que fueron enemigos guardan una especie de respeto y amor mutuo, fruto de ser ya meros actores del pasado. La película sirve para mostrar las dos serbias, la de quienes sufren la discriminación y la de quienes imponen el miedo y la intolerancia con total impunidad. Que esta película, con todos sus fallos, sirva para ayudar a que los primeros le ganen la batalla a los segundos.

Título: «Parada» (The Parade)
Año: 2011
Duración: 125 minutos
Director: Srdjan Dragojevic
Nacionalidad: Serbia
Coproducción: Serbia-Alemania-Hungría-Eslovenia-Croacia
Reparto: Nikola Kojo, Milos Samolov, Hristina Popovic, Goran Jevtic, Goran Navojec, Dejan Acimovic, Toni Mihajlovski, Natasa Markovic, Mladen Andrejevic, Relja Popovic

Jorge Semprún se despide de ustedes

Ha fallecido Jorge Semprún y con él se va gran parte de la memoria viva de la izquierda española y de la cultura. El exilio, su lucha en la resistencia francesa como otros miles de republicanos, su militancia clandestina en el PCE hasta su expulsión y su etapa de Ministro de Cultura con Felipe González, atestiguan que estamos ante un hombre del siglo XX, fundamental para entender el devenir de España y de Europa.

Su paso por el campo de concentración de Buchenwald, convirtiéndolo en otro de esos miles de «spaniard» que sufrieron el horror nazi, dejaron una huella tan profunda, que recorrió su obra de cabo a rabo. Porque, entre otras cosas, Semprún fue un hombre de su tiempo, que supo criticar y denunciar los crímenes del hombre contra el hombre.

A su pluma debemos grandes obras como El largo viaje (1963) o La segunda muerte de Ramón Mercader (1969), pero sobre todo, sus imprescindibles obras autobiográficas que toman de título su seudónimo en la clandestinidad como son Autobiografía de Federico Sánchez (1977) y Federico Sánchez se despide de ustedes (1993), ésta última en la que se despacha contra el felipismo y la corrupción de los hermanos Guerra.

Su faceta literaria también se vió reflejada en el cine, firmando guiones para algunos de los principales directores europeos de la segunda mitad del siglo XX. A él debemos los guiones de obras fundamentales del cine político de Costa-Gavras como Z (1969), Section sSpéciale (1975) y La confesión (1970), de la que ya he hablado en este blog.

Sin duda una gran pérdida para la cultura europea, pero sobre todo para la izquierda. Como despedida, unos versos que sirven de introducción a La confesión y que podrían tomarse como un resumen de las vivencias de este luchador:

Malos recuerdos,
sed no obstante bienvenidos…
sois mi lejana juventud…

Entrevista relacionada: «¿Qué haces con el olor a carne quemada?» (19/08/2000)

Sesión de tarde: R.A.F. Fracción del Ejército Rojo (2008)

El cine alemán siempre ha sido uno de los mejores acicates de creatividad europea. Desde las pequeñas joyas del cine expresionista producidas durante el periódo de Weimar hasta la refinada técnica de Leni Riefenstahl (heredada de su carrera como actriz en el periodo anterior), sin duda Alemania ha sido siempre un punto de referencia para la cinematografía europea. Básicamente porque abordar la historia del cine alemán es básicamente sumergirse en una intrahistoria del cine. Bajo sus focos se ha desarrollado el séptimo arte con un acento propio y unas necesidades concretas. Expresionismo, propaganda, historia, el cine como intento de comprensión y análisis de su propia historia lo que ha generado que sus películas sirvan para el debate y la catarsis colectiva abordando temas controvertidos de su historia, desde el nazismo, a la II Guerra Mundial, la Caída del Muro de Berlín o el choque social que supuso la reunificación.

Y es que el cine alemán está dando mucho de qué hablar en los últimos años y no es para menos. Películas como «Good Bye Lenin!», «Los edukadores», «La vida de los otros» o «El Hundimiento» atestiguan la buena salud del cine alemán. Y es precisamente del director de ésta última de quién nos llegó este año a España «RAF: Fracción del Ejército Rojo» (Der Baader Meinhof komplex), una más que interesante película que aborda, con ese estilo propio de Uli Edel heredado de sus producciones para televisión de más que dudosa calidad, uno de los temas más espinosos de la Historia reciente de Alemania como es la aparición de la RAF.  Lejos de llegar al nivel de «El Hundimiento», pero generando la misma o mayor polémica por su contenido, esta película es un intento más que meritorio de abordar el tema de lo que unos llaman terrorismo, otros llaman lucha armada revolucionaria. Y es que sí, en la Alemania de los 70, e incluso en la Alemania de hoy en día, la opinión sobre RAF siempre fue un fenómeno que levantaba pasiones contradictorias. Continue Reading

Sesión de tarde: L’aveu (La confesión)

Hablemos de cine. Pero de cine del bueno, de ese gran cine de autor firmado por uno de los más importantes directores de tinte político, el señor Costa-Gavras.

Del mismo director de la genial Z de la que si no os hablé os hablaré, hoy os recomiendo L’aveu (La confesión), film de 1970 basado en la obra L’aveu, dans l’engrenage du procès de Prague de Artur London y genialmente transformada en guión por Jorge Semprún.

Un thriller político de los buenos, que te mantiene en tensión durante los 135 minutos de película para narrarnos las purgas sobre la izquierda heterodoxa en las filas comunistas durante el preludio de la Primavera de Praga.

Protagonizada por Yves Montand y Simona Signoret, pareja en el film y en la vida real, nos introduce en una atmosfera compleja que nos hace interiorizar y empatizar con el clima de asfixia del protagonista. Los flashbacks, el juego de cámara, combinados genialmente con unos movimientos y unos primeros planos sencillamente estupendos, ayudan a hacer esta una de esas películas que te enganchan hasta el final.

En definitiva, no dejo de estar hablando de una joya del cine firmada por uno de los mejores directores de cine político que no temen a utilizar el arte para decir las verdades al mundo.

http://www.linternaute.com/sortir/cinema/film/dossier/cinema-politique/l-aveu.jpg

Malos recuerdos,
sed no obstante bienvenidos…
sois mi lejana juventud…