Cuando nací, el dinosaurio ya estaba allí

Todos los octubres a las asturianas y asturianos que nos movemos en los ámbitos de las izquierdas nos llega, como si del aire las castañas se tratara, un recuerdo entre lo mítico y lo emocional, de la comuna asturiana, de nuestro ochobre de 1934.

A pesar de la importancia de esta efeméride, las conmemoraciones pasaron, en el mejor de los casos, de manera discreta. Sin embargo, al igual que en la Asturies de 1934 eran los mineros y el sindicalismo quienes copaban conversaciones y páginas de periódicos, también lo son 80 años después con el barrenazo, en este caso no en forma de dinamita sino de primicia periodística, de la investigación a José Ángel Fernández Villa por la ocultación a Hacienda de 1,4 millones de euros.

En una carambola de la Historia, el mismo sindicato que de forma digna plantó cara -junto a otros- a lo que consideraban como la amenaza del acceso del fascismo al poder en la España de 1934, se ve ahora inmerso en un difícil laberinto donde son más oscuras e importantes las preguntas que los hechos y que se pueden resumir en dos: ¿de dónde y cómo puede obtener un líder sindical tal suma de dinero?

Villa, o “el tigre” como lo conocen sus cercanos, representa la Asturies clientelar, de obediencia ciega y sumisa, la del “cagonmimantu” y el “será por perres”. Bajo su tupido bigote la boca por la cuál se dirigía Asturies sin presentarse a las elecciones, que ponía y quitaba presidentes, consejeros, alcaldes y concejales. Villa representa el pilar fundamental de en lo que se convirtió el socialismo asturiano y parte importante del sindicalismo y es la pieza clave del modelo carcomido del 78.

Durante décadas en Asturies no se hacía nada sin que tuviese el visto bueno de Villa y su ejército de acólitos, más preocupados del “¿dónde está lo mío?” que de mantener con dignidad unas siglas históricas. Más de treinta años arrastrando por el fango las palabras de socialismo y sindicalismo.

Habrá que preguntarse también por qué sólo Atlantica XXII metió el dedo en el ojo al sindicato y por qué tuvo que ser un diario de tirada estatal quien constatase lo que era un secreto a voces ya que, durante años, cada vez que se susurraba “Campelo” o “Monte Pío”, el bigote de “el tigre” y sus acólitos se encrespaba.

Las expulsiones fulminantes que ayer se apresuraron a decretar sus más fieles pupilos tanto del SOMA como del PSOE deberían ir acompañadas de otra serie de reflexiones, de tantos silencios durante años. Porque, no podemos olvidar, el defenestrado secretario general fue el mismo al que se le concedió la Medalla al Mérito en el Trabajo del Principado de Asturias en 2011, el mismo que de la mano del PSOE fue senador y que ocupó escaño en la Junta General durante veinte años o del íntimo amigo de Cascos, Gabino de Lorenzo, el empresariado asturiano y con buenas relaciones con la Casa Real.

La caída en desgracia de la personificación de lo más nauseabundo y casposo de la política y el sindicalismo asturiano debe entenderse como una buena noticia, como la posibilidad real de que una regeneración política en este pequeño país de norte sea posible.

Al menos para quienes rondamos la treintena es una buena noticia porque parafraseando a Augusto Monterroso, cuando nacimos, el dinosaurio ya estaba allí.

¿A qué tiene miedo la FSA?

El día llegó y se consumó el pacto electoral entre PSOE y PP -y su subproducto Foro Asturias- para seguir blindando un sistema electoral que bonifica a los grandes y ningunea a las alternativas electorales al bipartidismo. Hay noticias que por esperadas no dejan de irritar cuando se producen, y para quienes defendemos el principio básico de la democracia de “un ciudadano, un voto” es evidente que nos irrita el nuevo espectáculo del PSOE asturiano, poco dado a asumir sus cambios de perfil y de lugar y a gestionar las discrepancias con el resto de formaciones con humildad y un mínimo talante democrático.

Desde hace años, Izquierda Unida viene defendiendo a nivel federal un sistema electoral justo y proporcional, que cada voto valga lo mismo esté donde esté la urna y lleve el logotipo que lleve la papeleta. En la misma línea está UPyD, con el agravante de que firmó un acuerdo de legislatura con el PSOE en Asturies que pivotaba esencialmente sobre una reforma electoral. Quizá el PSOE debería explicar por qué es capaz de pactar cosas que es obvio que no cree en ellas ni piensa apoyarlas solo por gobernar a cualquier precio. El suave tacto del sillón de presidente o de consejero parece que justifica pactar incluso con el demonio mismo si hace falta.

A mí como ciudadano, como asturiano, del occidente y votante de un partido de los llamados minoritarios me preocupa mucho esta reforma, uno de los vectores fundamentales de mi pensamiento político. Quizá para un miembro del PSOE seré un egoísta por pretender que mi voto valga lo mismo que el de mi vecino o el de cualquier otro asturiano. No creo que pida tanto.

Me preocupa mucho pensar a qué tiene miedo la FSA blindando de tal manera sus privilegios y volviendo a consumar su pacto tácito con el PP de defender un régimen que se resquebraja. Me preocupa que la FSA tenga miedo a que se establezca que los candidatos de cada partido se escojan por primarias, quizá porque comience así a perder peso el poder impositivo del aparato. También me preocupa que la FSA tenga miedo a que se establezcan debates electorales entre candidatos en los medios públicos, porque quizá así las asturianas y asturianos podríamos ver que fuera del PP y del PSOE, de la PEPSI y la CocaCola, hay otras opciones que igual interesan también a las asturianas y asturianos. Me preocupa, como es obvio, que la FSA tema tanto las listas desbloqueadas que permiten que los votantes escojan a sus políticos preferidos dentro de la lista que presenta el partido, quizá porque sabe que de ser así en occidente nadie habría votado a un señor de Cudillero que tanto conocíamos ya y no le podrían pagar los favores políticos. Quizá teman que el envío de la correspondencia electoral se pretendiese hacer conjunto para ahorrar gastos al ciudadano y no saturar los buzones. Me preocupa, en definitiva, que la FSA tenga tanto miedo a profundizar en la democracia y a poner a Asturies al frente del estado en lo que regeneración política se refiere.

Lo que es lamentable es la patrimonialización de la responsabilidad que tanto les gusta repetir en la FSA pero, como decía Vaclav Havel, la responsabilidad no se predica, se practica, empezando por uno mismo. No exijan responsabilidad a los demás, cuando son los primeros que con la calculadora en una mano y la tijera en la otra, pretenden aferrarse al poder a cualquier precio, incluso el de obstaculizar cualquier intento de regenerar la democracia asturiana.

Como bien dice Miguel Presno en su blog, perdimos la oportunidad de ser un poco menos idiotas. Una vez más.

 

La mejor banda sonora para hoy

La violencia de los de arriba

Cuando el movimiento 15M irrumpió en la escena política y desde las plazas nos dió una hostia de realidad, supo concretar en una serie de pancartas y lemas lo que muchos pensábamos. La tan manida mayoría silenciosa sí nos veíamos representados en lo que todas estas pancartas decían.

Personalmente hubo una que me encantaba en la que rezaba “Violencia es cobrar 600€”. Quédese el lector con esa frase y reproduzca el video que adjunto a continuación:

Me gustaría dirigirme al interlocutor como señor, pero entiendo que para ser un señor en esta vida hay que tener palabra, hay que afrontar los problemas como decimos en mi casa, “como un paisano”. Lo llamaría individuo, pero también sabemos que determinados tipos de personas en este país siempre encontrarán la forma y el dinero para lanzar toda la justicia contra tí en defensa de su “honor”. Así que vamos a llamarlo simplemente por su nombre.

Se llama Miguel Ángel Zabala y es presidente de Ibersa y de Benito Sistemas de Carpintería. Yo hasta ahora no tenía el gusto de conocerlo, ni su nombre, ni su cara. Lo único que sabía era lo que la dirección de Benito sistemas hacía con sus trabajadores ya que la madre de uno de mis mejores amigos era una de las trabajadoras de uno de sus talleres. Sabía de los impagos, de las condiciones laborales más que cuestionables, de las mentiras de la dirección.

Este victimismo que se ve en el video se debe a un “escrache” que sufrió su domicilio familliar, a lo que responde amenazando con llevarse la planta a Galicia. La familia no se toca, se ve que le duele que sus nietos hayan visto a unos trabajadores reclamando que se les pague las nóminas pendientes, que se les pague el salario que les pertenece legítimamente.

Vuelvo a tomar la frase con la que iniciaba este breve post, “violencia es cobrar 600€”. Porque sí, porque la violencia tiene mil formas y mil caras, y de eso saben mucho los gestores de Benito Sistemas de Carpintería. Violencia es tener meses y meses a los trabajadores sin cobrar. Violencia es utilizar la situación de poder que te da para rebajar sus condiciones laborales y aplastar sus derechos aprovechándote de una crisis que tu gente ha provocado. Violencia, en definitiva, es negarle el pan y  la sal a quienes producen las rentas de tu riqueza, es decir, a los trabajadores.

Me pregunto por qué es más violento que los nietos de un señor que no paga sus deudas a sus trabajadores o que haya familias enteras del occidente asturiano endeudadas por no cobrar lo que les pertenece. Me pregunto si no es más violento que trabajadores que durante tantos años hicieron una empresa crecer y prosperar, con los que no se compartieron los beneficios de ese crecimiento, ahora se les exija a ellos asumir las pérdidas. ¿No es más violento que haya trabajadores de tu empresa a punto de perder su vivienda por no poder pagar su hipoteca o necesitando recurrir a ayudas familiares para poder comer? Como bien decía aquel lema de Izquierda Unida, “es hora de que el miedo cambie de bando”. Que sean todos los Migueles de este país los que comiencen a sentir la presión de los que están o estamos sufriendo las verdaderas consecuencias de esta crisis.

Me tomo la libertad de enlazar aquí un texto que he visto esta tarde en Facebook de una mujer que le da una respuesta mejor a este señor. Que corra la voz y que la solidaridad con los trabajadores de Benito Sistemas inunde todo el occidente. Afortunadamente también sigue habiendo ejemplos de solidaridad como el de los trabajadores de Ence en Navia.

Una llingua cada vez más muda

Cuando dexó d’espublizase en papel Les Noticies diome muncha pena por dellos motivos, aunque yera cosciente de que la calidá del selmanariu baxara o que la llínea editorial nun yera mui prósima a la mía, caltenía esi euru selmanal de militancia, anque fuere de mou simbólicu, por meru sofitu al que yera l’únicu mediu n’asturianu qu’ún podía atopar nel kiosku.

Dende que ñació’l selmanariu, a mediaos de los 90, tuvimoslu bien cerca porque yera ún de los periódicos que selmana tres selmana caltenía mi tíu Fran nel chigre y que nun faltaba cada vienres. Primeru pa ver la tira de Neto que mos daba otra visión d’Asturies dende la retranca que tan bien se-y da, llueu por unes columnes d’opinión de lo más variopintu poles que mos pudimos averar a los que sedríen llueu actores culturales, políticos ya institucionales d’esti país. Servíanos, a los asturianos que nun formábemos parte d’esi triangulu ampliau que conformen Xixón, Uviéu y Avilés coles cuenques, p’averanos a les novedaes editoriales, musicales y culturales que, dende un puntu vista asturianu, mos averaben, lloñe del folclorismu tópicu y los llugares comunes del costumbrismu clásicu, a esa cultura que xorrez dende la nuesa sociedá y que nun suel tener muncha cabida n’otra prensa.

Les noticies foi lo que mos averó a munchos a la llingua, lo que mos ayudó a da-y un filu de normalidá, frayando cola diglosia qu’un sistema educativu escluyente de lo propiu mos imponía y mos marcaba esa llínia divisoria entre lo qu’ún falaba en casa y lo qu’ún tenía de falar fuera d’ella. El simple fechu de dir al kiosku a mercar cada vienres el diariu servía p’amosar que la llingua taba viva, que la llingua interesaba y que la xente podía usala pa informar y pa informase, con tola normalidá del mundu y ensin complexos. Esi foi el gran méritu, el poder llevar a tolos kioskos d’Asturies la so llingua (o una d’elles, más bien) y tener una opción, piquiñina como’l país, de poder escoyer y de poder se quien a comprender que los complexos d’inferioridá había qu’entamar a quitalos d’enriba.

Cola muerte definitiva de Les Noticies y d’Ambitu, muerre una canal perimportante de difusión y de normalización de la llingua asturiana, poro tamién, palos que mos criamos y concienciamos nesti ámbitu entre finales de los 90 y principios del nuevu sieglu, ye daqué sentimental y simbólicu de lo que queríemos ser y la frustración de pensar que, 15 años dempués, nun tamos meyor, nin igual, tamos peor y ensin espacios que faciliten facer país.

Pa mí, además, desapaecer Les Noticies recuérdame tamién al mi tíu que ya nun ta con nos y del que m’alcordaba cada vegada qu’abría’l periódicu.

La telaraña de IU en Asturies: rebelarse o resignarse

Al fin se abrió el melón en Izquierda Unida y se pusieron las cartas sobre la mesa de cara a la participación en un futuro gobierno del Principado, evidenciándose que existe una postura mayoritaria del Consejo Político que apuesta por la negociación con la FSA-PSOE de cara a entrar a formar gobierno coaligados.

Algunos dicen que por valentía, que es hora de mojarse y que se lo debemos a los votantes. Dicen estos algunos que la ciudanía tiene memoria, que sabe ver dónde IU hace bien sus labores y que si hemos crecido se debe al gran recuerdo que tienen de nuestra gestión autonómica. También se aventuran a decir que sería una irresponsabilidad no entrar al gobierno a minimizar los efectos de los recortes en las asturianas y asturianos.

Pretender amortiguar recortes es, per se, una contradicción para Izquierda Unida y para el pensamiento de izquierdas en general, es renunciar al proyecto identitario de la izquierda, es poner en jaque lo público y caer en el zafio juego del individualismo y el sálvese quién pueda del discurso dominante. Pretender minimizarlos es asumir y aceptar el discurso de la austeridad, de que lo público es deficitario y de que hay que apretarse el cinturón ante una supuesta única fórmula neoliberal impuesta por los mercados.

Izquierda Unida es, o debe ser, la alternativa de la izquierda con vocación de gobernar. Discrepo con quien se escuda en nuestra falta de apoyo electoral para justificar que solo mediante pactos con el social-liberalismo se pueden llevar a cabo nuestras políticas, de que mendiguemos una supuesta visibilidad institucional y unas parcelas mínimas de poder. No somos el pepito grillo del social-liberalismo, no nos corresponde a nosotros la titánica labor de izquierdizar al PSOE, sino a sus militantes si es que consideran que el abismo que les separa de su nicho electoral merece algo más que eslóganes vacíos. Vivímos en un sistema político que castiga la discrepancia, la disidencia y el cuestionamiento del propio sistema. La tenaza del bipartidismo, unos medios de comunicación vendidos y subyugados al poder reinante y, para que engañarnos, una falta de claridad de nuestro discurso influyen en esa lenta conquista de apoyos. Precisamente por esa dificultad, por esa poca claridad, Izquierda Unida debe dejar de jugar al escondite, al rebelarse en campaña electoral y a resignarse en las instituciones.

Nuestra labor, el primer punto de nuestra agenda política, pasa irremediablemente por la construcción y fortalecimiento de un bloque de resistencia a los envites del neoliberalismo, un polo de izquierdas con una nítida oposición a los recortes y a las políticas de austeridad que explotan no solo a la clase trabajadora sino incluso a la propia soberanía nacional de los pueblos de Europa. Nuestra obligación histórica pasa ahora por la construcción de resistencias, de una hegemonía disidente y rebelde que plante cara y señale con el dedo a los causantes de la crisis capitalista. El ‘sorpasso’ que sacude Grecia con la previsible victoria de Syriza, coalición hermana de Izquierda Unida, nos demuestra que la construcción de estos polos de resistencia y oposición a las políticas de ajuste no solo son posibles, sino que son la única vía hacia una salida social de la crisis y a un replanteamiento de los principios mismos de la UE.

Asumir las recetas de ajuste, los golpes de mercado, es asumir y aceptar la manzana envenenada de quienes no cuestionan, sino gestionan. No podemos gobernar con quien legisla contra los trabajadores con reformas laborales que nos condenan a los jóvenes a un presente y futuro de miseria, ni con quienes no se oponen a las jornadas de 65 horas, que retrasan la edad de jubilación, que regalan miles de millones de euros a la banca para que socialicen sus pérdidas o que prostituyen la Constitución para perpetuar la limitación del déficit público que es, en definitiva, lo que da cobertura legal a los recortes y los ataques sistemáticos a lo público. Gobernar, pretendiendo amortiguar los recortes, es asumir que la única salida a la crisis es la mera gestión de las migajas, es suponerle una bondad al social-liberalismo que no tiene y es otorgarle la legitimidad de hacer recortes “de izquierdas”.

Decía Mark Twain que un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa. Tenemos las ideas, si no somos valientes por una vez, si no planteamos que queremos ser una alternativa real, si no demostramos a la ciudadanía que nuestro proyecto no pasa por un mero encasillamiento de gestión de pequeñas parcelas, estamos perdidos. En manos de Izquierda Unida está demostrar que queremos otra sociedad, que tenemos un proyecto y que representamos a los de abajo, a los más débiles de la cadena. Yo, al menos, considero que debemos seguir ese hilo rojo de la historia que nos une con los de abajo, con los que lucharon y luchan por una sociedad justa a quienes debemos la lealtad, no a los voceros del institucionalismo liberal, a quienes nos acusarán de voto inútil, de pinzas de la derecha o de locos cuando no les bailemos el agua y planteemos alternativas reales. En nuestra mano está empezar desde Asturies la construcción de ese polo de resistencia contra los mercados, que sirva de modelo para el resto de compañeros de IU o, por el contrario, podemos optar por la resignación y la gestión de los recortes, manchándonos las manos con una crisis que no hemos provocado y siendo cómplices del desmantelamiento de lo público. Yo personalmente, al igual que lo creía en la campaña, creo que es hora de REBELARSE y no de RESIGNARSE.

Algunas propuestas (recopiladas de varios compañeros) que podrían formar parte de la hoja negociadora con la FSA para una salida social a la crisis:

  1. Plan Regional de recuperación pública de los sectores estrategicos. Que las empresas que cierren puedan ser recuperadas desde la administración autonómica y se pongan en marcha mediante mecanismos de cooperativismo o autogestión de los trabajadores.
  2. Creación de un Instituto de Crédito Regional que financie a PYMES, sectores de economía real y el Plan Regional de Recuperación Industrial. Defensa del Plan del Carbón.
  3. Modificación Fiscal progresiva. (Ecotasa, Impuesto Patrimonio, Impuesto Sociedades). Lucha contra el fraude fiscal. Supresión inmediata de las ventajas fiscales de la Iglesia Católica y otras confesiones religiosas (IBI) y compromiso de la progresiva erradicación de los conciertos educativos y sanitarios en Asturias.
  4. Plan de Choque contra el paro y la precariedad juvenil. Ayudas a la emancipación de los y las jóvenes.
  5. Articular medidas encaminadas a erradicar los desahucios por despidos de los miembros familiares. Campaña de Dación en Pago y recolocación de las familias en viviendas públicas. Fin de colaboración con entidades que no ejecutan la dación en pago o no renegocian una deuda temporal. Llegado el caso: utilizar los edificios del Gobierno, la banca y la iglesia para alojar a las personas sin hogar.
  6. Instalación de comedores populares en toda la región para familias con pocos recursos y promoción de economatos públicos con subvención para alimentos de primera necesidad. Gratuidad del desayuno y comida de los niños con familias en riesgo de exclusión e hijos de parados de larga duración.
  7. Rebaja salarial del 30% de todos los miembros del Gobierno Autonómico asi como cargos de confianza y asesores, así como la reducción de estos últimos.
  8. Plan de Ganaderia y Agricultura con el fin de revitalizar estos sectores. Que los frutos de esta actividad reviertan en los comedores públicos y los economatos. Respeto del Medio Ambiente. Nicho de Empleo Verde.
  9. Defensa de la Sanidad y la Educación Pública. No recortes salariales. Congelación de Tasas.
  10. Plan de Integral por Derechos Sociales y Ciudadanos, contra la represión. Fin de las redadas a inmigrantes.

Mi postura ante el referéndum:

– No a la entrada en el Gobierno.
– Apoyo a las políticas de izquierdas que plantee el Gobierno autonómico desde la oposición consecuente.
– Oposición frontal a todo tipo de recortes. Los dos partidos que incluyeron la limitación del déficit público en nuestra Constitución tienen 27 diputados, mayoría absoluta para aprobar sus recetas de austeridad y recorte.

Y Debord entró en la campaña electoral

Esta tarde asistí a un mitin de Izquierda Unida de Pravia. Un encuentro modesto de una asamblea local modesta que por no disponer, ni dispone de local, aunque de lo que va sobrada es de las ganas y empeño que su coordinador, Jesús, lleva años poniendo por crear ese espacio para quienes nos situamos en la izquierda alternativa en este concejo. La falta de recursos, la falta de representación en el Consistorio (un puñado de votos faltaron para arrebatarle un acta de edil a Foro) y, sobre todo, el ser una agrupación pequeña, dentro de una organización ya pequeña de por si, hace que la lucha contra el ninguneo y silencio informativo sea aún más compleja y sacrificada.

Como iba diciendo, hoy hubo mitin de IU de cara a las elecciones del próximo 25 de marzo en el que se hizo un breve recorrido por las propuestas que tiene la coalición de cara a esta nueva legislatura tras el gobiernus interruptus de Cascos. Y digo breve porque si de algo se caracterizan los actos de Izquierda Unida a nivel local es por la posibilidad que dan de participar al público asistente, de confrontar ideas y de discutir, incluso con asistentes de afinidades políticas muy lejanas a las de la izquierda alternativa.

Una simple mesa, asiento para el aforo y un micrófono es lo único que se necesita porque en realidad, lo fundamental, es el feedback entre quien hace las propuestas y quien las recibe.

Lo triste llega cuando tienes que interrumpir el debate para dejar el espacio vacío para un ejército de operarios que herramienta en mano entran en escena para montar durante la noche la tramoya roja, el andamiaje y el cableado que retransmitirán un sucinto mensaje enlatado que recorrerá todos los rincones de Asturies. Uno se pregunta ante tal situación en qué estamos fallando para que el continente sea más importante que el contenido, que lo fundamental sea en envoltorio, el discurso concretado y concertado, encerrado en una lata de esloganes huecos que abran telediarios. Los camiones de emisión vía satélite llegan y la encargada del montaje te mira con aire entre lastimoso y condescendiente.

El situacionista Guy Debord se le viene a uno a la mente con este despliegue, con esta perversión de la política. En 1967 decía en “La Sociedad del espectáculo” que el lenguaje espectacular se constituye por signos de la producción reinante, que son al mismo tiempo la finalidad última de esta producción. Lo importante es el espectáculo, la irrealidad, la construcción de quimeras y el montaje de tramoyas que consigan una espectacularidad que es el fin en si mismo, no el medio y que evade cualquier tipo de cuestionamiento político-ideológico.

Quizá sea un romántico o un clásico, pero yo sigo prefiriendo el debate sincero de la austera y simple mesa con micrófono. Me sigue importando mucho más el contenido que el contenedor del mismo.

Pinzas, lealtades e hipocresía

Ya están constituídos los ayuntamientos fruto de las elecciones municipales y autonómicas del pasado 22 de mayo. El panorama municipal ha cambiado respecto a la legislatura anterior debido al desplome del apoyo electoral al PSOE.

Pero en Ferraz y en sus medios de comunicación afines no hay autocrítica, a lo sumo se culpa a la crísis, pero no se plantean por qué ese partido ha perdido las elecciones municipales y por qué su electorado ha optado por votar a otras opciones políticas o en muchos casos por abstenerse. Lo fácil es sacar alguna cabeza de turco, crear una cortina de humo que intente tapar el fracaso electoral del partido en el Gobierno. ¿Y qué mejor que resucitar el fantasma de la pinza de PP-IU? Incluso los noticiarios se aventuraron a tirar de videoteca para sacar imágenes de Anguita con Aznar para ilustrar la supuesta traición de la izquierda al social liberalismo, el regalo de los postcomunistas de los gobiernos municipales a una suerte de contubernio faccioso.

Desde el PSOE se ha llamado de todo, se ha invocado a la falta de lealtad de Izquierda Unida hacia ellos e, incluso, un señor presidente del Congreso ha tenido la desfachatez de insultar al líder de la tercera fuerza política del Estado español.

De lo que se olvida el PSOE es de varios aspectos fundamentales:

  • Desde Izquierda Unida se apuesta por no apoyar gobiernos que desarrollen políticas de derechas, es decir, no se defiende que haya que pactar con el PSOE, no somos el Pepito Grillo del social liberalismo, no somos la conciencia del PSOE y, por tanto, allá donde el PSOE ha desarrollado políticas de derechas, IU se ha abstenido o votado en contra. Desde Izquierda Unida se entiende la lealtad al electorado de izquierdas y no se toleran las políticas neoliberales y de recortes sociales, de igual que vengan del PSOE que del PP.
  • La pinza la desarrolla el PSOE con el PP continuamente. Desde el PSOE se pide unidad de la izquierda a la vez que se pacta con la derecha todas las medidas de calado. El PSOE se siente más cómodo pactando sus políticas en el Congreso de los diputados con fuerzas como PNV o CIU, derechas rancias a las que considera mejores interlocutores que, por ejemplo, Izquierda Unida. También el PSOE liquida con la derecha las grandes reformas sin tener en cuenta ninguna de las propuestas de la izquierda y así lo ha demostrado con su continua política de recortes sociales, con la reforma laboral, con la reforma de la ley electoral, con la Ley Sinde y con infinidad de leyes más en las que se ha sentido más cómodo negociando con el PP, CIU o PNV que con su supuesta fuerza política afín como supuestamente defienden que es Izquierda Unida.
  • Se ningunea a la tercera fuerza política del Estado. Desde el Gobierno no se ha tenido en cuenta ni una sola de las propuestas de Izquierda Unida para dar una salida social a la crisis, se han obviado directamente. Tampoco se han tenido en cuenta las propuestas de reforma electoral, aun cuando el propio PSOE tenía dicha reforma como promesa electoral en las últimas elecciones generales. Tampoco se tiene a Izquierda Unida como un agente con el que dialogar o pactar, no se tiene en cuenta su voz, ni sus propuestas, incluso el presidente Zapatero llegó a ningunear y bromear sobre el escaso peso de IU en la vida política parlamentaria en un claro ejemplo de arrogancia.
  • El PSOE se olvida de que ha sido él quien ha perdido las elecciones y eso se debe básicamente a hipotecar a la izquierda, a desarrollar todo un programa político de la derecha que servirá para dejarle todo el programa neocon hecho al PP cuando llegue. Es el PSOE quien ha traicionado a su electorado, el desleal hacia la izquierda y el único culpable de que la derecha avance. No se pueden hacer políticas de derechas con los votos de la izquierda, ni se puede culpar a la izquierda transformadora de los desastres y desmanes de quienes tienen el socialismo secuestrado y sometido a los intereses de los mercados.
  • También se olvida el PSOE de esos sitios donde ha abierto el paso a la derecha como Pamplona, Vitoria y casi una 20 de alcaldías más, destacando sobre todo el infantilismo demostrado en Cangas del Narcea en Asturies, donde pretendieron devolverle una supuesta venganza a IU que se aupó al gobierno en 2007 votada por el PP. Se les olvida que hay una sutil y gran diferencia entre que a uno lo vote el PP y ser uno mismo quien vota a la derecha.

Lo que no cabe duda es que los medios de comunicación han jugado bien la estrategia del miedo a la derecha, el PSOE ha sacado su chaqueta de pana y reutilizado el discurso de la unidad para pedir una lealtad que él mismo no ha tenido hacia la izquierda ni hacia los trabajadores. Es curioso, el partido de los recortes sociales y de la desmantelación del estado del bienestar culpa al partido de la defensa del bienestar y de los trabajadores de abrir paso a la derecha. Llámenme iluso, pero siempre pensé que quien le hacía el trabajo sucio a la derecha legislando y gobernando con mano de hierro hacia los débiles y guante de seda ante los mercados, no tenía la más mínima gota de dignidad como para permitirse enjuiciar a lo poco que queda de izquierda real y combativa en las instituciones.

 

 

La metamorfosis de Gabino de Lorenzo

Una vez pasadas las elecciones toca el baile de pactos y acuerdos entre las diferentes organizaciones políticas para conformar las nuevas corporaciones municipales. Una de ellas es la de Uviéu/Oviedo que tras 20 años de “gabinismo” parece que abre la posibilidad a romper esa mayoría y poder defenestrar a uno de los mayores sátrapas de la política asturiana.

Según los resultados obtenidos en la capital el PP tiene 11 ediles (antes 17), FAC tiene 7, PSOE 6 (antes 9) y Oviedo por la Izquierda en la que se integra IU, tiene 3 ediles. A simple vista una mayoría aplastante de la derecha, fragmentada esta vez en dos organizaciones diferentes, pero con problemas evidentes en entendimiento entre ambas. Dejando de lado ya los problemas personales, que ponen precio a la cabeza de Gabino de Lorenzo dentro de FAC, en el caso de Uviéu surgen también problemas programáticos difíciles de salvar como es el proyecto de Gabino de Lorenzo de construir un parking en el subsuelo de la calle Uría y del paque San Francisco y que FAC, apoyado económicamente por la familia Masaveu y por grupos comerciales como El Corte Inglés, todos ellos afectados por la construcción del parking, no puede aceptar el proyecto. Y no es una cuestión baladí, muchos millones de euros e intereses privados están entretejidos en esta operación. Lo mismo ocurre con la necesidad de hacer una auditoría de cuentas que otorgue un poco de transparencia a uno de los ayuntamientos más endeudados de España y, a la vez, con unas cuentas más opacas. En definitiva, lo que los resultados electorales han propiciado es que haya una mayoría absoluta en Uviéu que se opone al gabinismo si se cuentan los 16 concejales que sumarían FAC, PSOE y Oviedo por la Izquierda, frente a los 11 del PP que representan la fidelidad al modelo gabiniano.

Está claro que el PP no puede permitir perder el bastón de mando de la capital, primero por el simbolísmo que eso conlleva y segundo por haber demasiados intereses ocultos, desde unas cuentas sospechosas hasta proyectos impopulares como ya el mencionado parking de Uria insertado en la operación de Villa Magdalena.

Lo que es más llamativo es lo que está ocurriendo en la Federación Socialista Asturiana, incapaz de asumir su derrota y buscando, por un lado en factores externos su caída en picado y, por otro, aferrarse a clavos ardiendo para no perder parcelas de poder. Aún no ha salido una valoración de la FSA en la que asuma que quizá parte de su derrota haya sido propiciada por su mala gestión o por errores en política municipal donde gobernaba. El verse inmerso en una trama de corrupción en el seno de algunas de sus consejerías estrella en el Gobierno del Principado con presuntas ramificaciones en algunos ayuntamientos en su control podría, al menos, tomarse en consideración como un inicio de análisis.

Lo que se percibe desde la ciudadanía es un nerviosismo impresionante en las declaraciones que a diario surgen desde la FSA. La más sorprendente quizá, es la realizada por el Secretario de Organización de la FSA, Jesús Gutiérrez, en la que afirma sin despeinarse que la formación de Álvarez Cascos es la puerta de entrada de la extrema derecha en España a través de Asturies. Con esta afirmación de politólogo por fascículos uno se pregunta si tanta ligereza al utilizar el término “fascismo” y “extrema derecha” es fruto de la ignorancia, del nerviosismo o si realmente responde a una táctica de polarizar la diferencia entre FAC y PP. En mi opinión creo que en la FSA confunden el término entre “extrema derecha” y “populismo”. Porque la formación de Álvarez Cascos, ha hecho una campaña populista y encarna el espíritu de formaciones que en otros países utilizan el mismo discurso para ascender al poder. La base social que impulsó a FAC no se diferencia de la del PP en conformación ideológica, por tanto, no tiene sentido asimilarlos a la extrema derecha a unos y a otros. Por otro lado, el PSOE perdió 6 diputados en beneficio de FAC, que bien es sabido que un par de ellos son fruto de la división de Asturies en tres circunscripciones (quizá el PSOE asuma ahora la negatividad de dicha división), así como también le perjudicó la reforma electoral por la que se dificulta o retira el voto emigrante que pactó PSOE y PP, pero hay unos cuantos miles de votos que se trasladaron del PSOE a FAC, si es verdad que FAC representa una ventana abierta a la extrema derecha, entonces sería significativo cómo parte del electorado que el PSOE perdió fue trasvasado a una formación de estas características.

Siguiendo las declaraciones realizadas por el Sº de Organización de la FSA, suponemos que si FAC es la puerta de entrada a la extrema derecha, es que el Partido Popular representa una fuerza a su izquierda, ocupando el espectro del centro-derecha y, por tanto, más cercana al PSOE que lo que sería FAC. Es decir, por arte de magia, Gabino de Lorenzo deja de ser el corrupto, el cacique, el objetivo a abatir, la derecha rancia, para súbitamente transformarse en una alternativa menos mala frente al avance de la extrema derecha que supone FAC.

Lo que no cabe duda es que desde la ciudadanía ovetense se votó mayoritariamente por alternativas al gabinismo que ya parece insuflar sus últimas bocanadas de aliento. Ese modelo de ciudad ya está caducado y ahora queda en manos de las diferentes formaciones políticas locales decidir si se deciden a dar fin a la era más oscura de la política ovetense o no. La FSA ya se ha adelantado a la decisión y ha anunciado que no permitirá a ninguna de sus formaciones locales votar las listas de FAC o PP. Votar la investidura de un candidato no implica pactar con su partido, ni siquiera respaldar sus políticas y sería totalmente entendido por la ciudadanía siempre y cuando sirviese para cumplir tres objetivos básicos que estas tres formaciones llevaban en su programa: parar el acuerdo sobre Villa Magdalena, acabar con el régimen gabinista y realizar una auditoría en las cuentas municipales. Pero quizá el problema esté en que desde la FSA se busca a la desesperada algún pacto con el Partido Popular que les permita cambiar algunos cromos a cambio de dejar al sátrapa en su sillón. Esperemos que prime el interés común y la FSA abandone esa estrategia de despeñar a su agrupación de Uviéu aún más por el precipicio.

Haciendo balance

Las elecciones ya pasaron y con ellas llega el consabido análisis de resultados y la sobreexcitación en las sesudas mentes de perdedores y ganadores. En estas elecciones hemos perdido todos, pero con matices.

Ganadores, perdedores y medios de comunicación

Para los medios de comunicación está claro: ha ganado el Partido Popular. Teniendo en cuenta la facilidad de los mass-media para la fabricación en laboratorio de noticias, se ve que no tuvieron uno de sus momentos más lúcidos con el análisis que hicieron de las elecciones. Primero, porque las transformaron en una suerte de plebiscito que parecían comprender como una primera vuelta de las elecciones generales. Segundo, porque los dos grandes perdedores fueron el PP y el PSOE que sucumbieron ante una participación que quizá no esperaban y que les hizo perder a ambos más de un millón de votos si tenemos en cuenta que más del 60% de los ciudadanos no ha escogido ninguna de estas dos papeletas.

No cabe duda que en términos partidistas, el PSOE se desplomó. Las políticas antisociales del gobierno de Zapatero, la tendencia a la baja del PSOE en todo el Estado en los últimos tiempos, los casos de corrupción y, sobre todo, un fuerte voto de castigo han hecho que el social-liberalismo español pierda fuelle y que muchos ciudadanos hayan entendido que la mejor forma de castigarlo es votando al PP. Como alguien decía por twitter estos días “me jode que me roben, pero me jode más que me robe mi padre”, ¿para qué votar a un partido que te recorta derechos sociales en nombre de la izquierda pudiendo votar directamente a quien ya no te lo oculta? No se pueden hacer políticas de derechas con los votos de la izquierda, porque eso pasa factura.

El escenario abierto ahora para el PSOE es complejo y bastante negro. A un año de las elecciones, sin candidato definido, con una fuerte derrota política a sus espaldas, con la popularidad bajo mínimos y con una imagen pública de inacapacidad, parece poco probable que puedan plantarle cara a la derecha conservadora en las próximas elecciones. Como ya ocurrió con el ascenso de Zapatero hasta La Moncloa, esta vez se vuelve la tortilla y el PP no ganará por méritos propios sino por deméritos de su adversario directo. ¿Cómo puede presentarse el partido del tijeretazo social, de la reforma laboral, de la jubilación a los 67 años o de la mercantilización de servicios básicos como la educación como un garante de la defensa del estado del bienestar frente a la derecha? No sólo no es posible, sino que ya no es más que una caricatura ideológica difícil de tragar.

Izquierda Unida se salva por los pelos

Por su parte IU ha crecido, llegando a sumar casi millón y medio de votos, entrando en muchos parlamentos en los que no tenía presencia, en ayuntamientos, revalidándo alcaldías e incluso alcanzando el papel de llave en algunas cámaras autonómicas. Aún así nos queda hacer una autocrítica y un análisis de por qué Izquierda Unida, la opción de mano más plausible de captar el voto descontento del PSOE, no ha sido capaz de canalizar ese descontento y atraer a ese electorado que el PSOE pierde por su izquierda. Algo estamos haciendo mal cuando en una de las mayores crisis del sistema, con un social liberalismo desangrándose y unas cifras de desempleo escandalosas, no somos capaces de atraer el voto descontento, de ilusionar y, sobre todo, de convencer. Tener tenemos la alternativa, tenemos las ideas y tenemos una praxis política que, con errores como todo, puede presumir de transpartente y de no estar inmersa en casos de corrupción.

Otro asunto a tener en cuenta es por qué no hemos sabido conectar con el descontento de toda esta gente que ocupa (u ocupamos) las plazas de nuestras ciudades reclamando más democracia, más justicia y una regeneración total de nuestro sistema. Este debe ser otro asunto a tener en cuenta cuando hagamos autocrítica.

Y, en Asturies, llegaron las sorpresas (o no tanto)

Si de algo se habla estos días en Asturies, en la prensa y en los bares, es de las elecciones que han cambiado radicalmente nuestras instituciones y la actualidad política. La sorpresa (o no tanto) la ha dado el FAC (Foro de Ciudadanos), la organización de la derecha más rancia asturiana que acaudilla Francisco Álvarez Cascos. Este partido, creado hace 5 meses por el ala más derechista del PP, ha dado la campanada obteniendo en sus primeras elecciones 16 diputados de los 45 en juego, alzándose como primera fuerza política de Asturies y pulverizando no sólo al PP, sino a la todopoderosa maquinaria de la Federación Socialista Asturiana que tan intocable se creía. Este partido ha sabido canalizar el voto descontento, de hastío y de protesta y, sobre todo, ha movilizado a gran parte del electorado que esperaba una regeneración y “limpieza” de las instituciones asturianas. Haríamos un ciego análisis si viésemos en el elctorado de FAC sólamente a la derecha más casposa, pensando que emerge repentinamente de la nada una fuerza arrolladora siguiendo al caudillo. Lo que es cierto es que FAC se ha sabido vender muy bien, ha estado muy bien financiado por empresarios importantes y ha sabido medir muy bien los tiempos tanto en su proceso de creación como en sus apariciones públicas. Muchos venden a Cascos como una suerte de nuevo mesías que viene a redimir y limpiar Asturies de ese contubernio marxista que la asfixiaba con deuda pública, funcionarios y que, aparentemente, se mostraba reacia a sucumbir a modelos como el madrileño. La aparición de casos de corrupción en el seno del Gobierno que salpicaron a dirigentes del PSOE (llegando un ex-consejero a entrar en la cárcel) y que destapó ramificaciones en otras consejerías y ayuntamientos, le allanó el camino a este señor que sólo se acordó de Asturies cuando su partido no accedió a dejarlo presidir su candidatura. Una fórmula triunfadora… y a los hechos me remito.

En este tsunami se vieron afectados también la mayoría de ayuntamientos que tienen ahora en los pactos PP y FAC su previsible futuro. Los dos casos más destacables son el de Xixón/Gijón y Uviéu/Oviedo.

El símbolo de la izquierda sucumbe al populismo neocon

Xixón se ha caracterizado por ser un símbolo de la izquierda que ha permanecido en manos del PSOE (en ocasiones con apoyo de PCE e IU) desde las primeras elecciones “democráticas”, quizá fruto de su carácter industrial y de esa memoria histórica que le hizo mantener el espíritu de izquierdas que ya ostentaba antes de los 40 años de funesta dictadura. En Asturies siempre se opusieron dos modelos de ciudad evidentes: por un lado Xixón, que se pretendía vender como la ciudad moderna, social y cultural, en manos de la izquierda; y por otro Uviéu, que era la capital, la ciudad señorial, sin cultura popular y conservadora, en manos de la derecha. No seré yo quien dude de la dicotomía entre ambas ciudades, pero ni todo es tan blanco ni todo es tan negro.

En Xixón se ha perdido estas elecciones el bastón de mando y, probablemente, recaiga en las manos del FAC con apoyo de un PP que ya advierte de la ocasión histórica de acabar con “el regimen socialista”. La debacle es impresionante: a pesar del aumento de apoyos a Izquierda Unida que sube de 2 a 3 concejales; el PSOE pierde 3 y en la marejada queda patente el poco apoyo de los gijoneses a un candidato sin carisma, poco conocido y que encima se vio salpicado por las escuchas telefónicas que le implicaban en negocios de dudosa legalidad dentro del “Caso Renedo”. Lo que está claro es que desde la mayoría absoluta que obtuvo la alcaldesa saliente, Paz Fernández Felgueroso, en 1999, el apoyo electoral ha ido decreciendo elección tras elección y la autocrítica ha brillado por su ausencia. ¿Es que nadie en el PSOE de Xixón se esperaba que algún día el descenso de votos podría llevar a su declive final y a perder su baluarte? Pues parece ser que no, y que los autoproclamados socialistas gijoneses descubrieron ahora que quizá los ciudadanos ya no estaban tan de acuerdo con un modelo que estaba ya rozando el agotamiento. Supongo que nadie se dio cuenta en qué se transformó la Semana Negra, cómo el Festival Internacional de Cine cada año vio reducido su margen de maniobra por falta de financiación o cómo se pasó de que por Xixón pasasen Tina Turner, The Rolling Stones o Bruce Springsteen a que en el último año fuesen grupos que versionaban a Abba, Camaron o Michale Jackson. Tampoco nadie se dio cuenta de que la política del hormigón, los sobrecostes del Musel, el terrorismo medioambiental que suponía el nuevo Plan General de Ordenación, los ataques al medio rural o el desmantelamiento de gran parte del tejido industrial gijonés podría pasar factura. Se intentó transformar Xixón en una ciudad 2.0, sacrificando su pasado y presente industrial para tejer una especie de ciudad gafapasta que veía más importante la creación de centros de talasoterapia o de edificios de lujo que la defensa de la industria local.

En todo esto no diré yo que IU lo haya hecho todo perfecto. Errores ha habido, como en toda gestión pública, pero quizá ha servido de freno a la derechización total de la gestión municipal, de la defensa de las empresas públicas y del desarrollo de una política de vivienda y memoria histórica (sus dos concejalías) lo suficientemente progresista como para que los gijoneses la revalidasen con su voto e incluso apostasen por una mayor presencia de IU en el Ayuntamiento.

Nadie se alegra de la victoria de la derecha en un feudo de la izquierda, pero como ya dije más arriba, hacer políticas de derecha con los votos de la izquierda suele pasar factura.

En Uviéu, casi todo sigue igual

La capital asturiana también se ha visto sacudida por cambios en el ayuntamiento, aunque hay cosas que nunca cambian. El domingo por la noche, veíamos en la televisión pública asturiana a un ebrio (pensemos bien y digamos que de alegría) Gabino de Lorenzo que se enfrentaba a la periodista, exultante, como ganador de las elecciones en Uviéu. Supongo que a Gabino se le olvidaba una cosa: había perdido su mayoría absoluta y ya no dependía de sus antojos lo que aconteciese en el Ayuntamiento. La irrupción de FAC en el consistorio ovetense ha sido un revulsivo dentro de la derecha que ha sido capaz de fraccionar el voto, haciendo imprescindible un pacto para que Gabino de Lorenzo siga ostentando el bastón de alcalde.

El PSOE, como era de esperar, ha obtenido -si no me equivoco- los peores resultados de su historia, bajando de 9 concejales a 6. Supongo que muchos se arrepentirán de cuando le echaban en cara a Tolivar no hacer nada, porque sin hacer nada sacaba 12 concejales (si mi memoria no me falla). En esta ocasión, repitió candidatura Paloma Sainz, la que fue portavoz del Grupo Municipal Socialista durante esta legislatura y que no se ha caracterizado por hacer precisamente una oposición firme y contundente a los desmanes del cacique Gabino de Lorenzo. Todo lo contrario, en muchas ocasiones destacó más por sus desatinos que por sus aciertos como en el caso de la declaración del Parque San Francisco como BIC o protagonizando su esposo un esperpéntico caso que aunque legal, tuvo una dudosa moralidad a los ojos de la izquierda (en la que incluyo también a muchos militantes y votantes socialistas). En mi opinión su ciclo terminó el domingo y, junto a ella, creo que también el del Sº General de la AMSO.

En la izquierda política y social se presentaban con opciones de obtener representación dos opciones, de mismo origen, pero con diferente recorrido y proyecto. Por un lado la candidatura de ASCIZ, la marca electoral que el PCA presentó en 2007, volvía a presentarse para intentar revalidar su concejal e intentar optar a un segundo, cosa que no pudo ser por un margen muy reducido de votos. Por otro lado estaba Oviedo por la Izquierda, candidatura surgida de los firmantes del manifiesto del mismo nombre que aglutinó a Izquierda Unida de Oviedo, Los Verdes y a independientes procedentes de diferentes ámbitos como el sindicalismo o el asociacionismo. Esta candidatura, encabezada por Roberto Sánchez Ramos “Rivi” que había sido concejal ya con IU y posteriormente con ASCIZ, obtuvo 3 concejalías tras una campaña intensa y con mucha participación de los vecinos y que osciló, sobre todo, en la imperiosa necesidad de salvar el corazón de Oviedo de los desmanes urbanísticos de Gabino de Lorenzo. Le pese a quién le pese, sólo ASCIZ e IU dieron la cara como se debía en este asunto y eso se vio recompensado.

Ahora se abre el espacio para la reflexión en la capital, ya que el PP necesita del apoyo de FAC para seguir gobernando en mayoría, pero para ello, en principio, debe renunciar a la construcción del parking de Uría al que se opone la práctica totalidad de los ovetenses, algo de lo que parece que en Benia de Onís aún no se han enterado.

Reflexión y reacción

Hoy, día de reflexión, he decidido hacerlo a mi manera y he leído (por fin!) Reacciona, la obra coordinada por Rosa María Artal y en la que colaboran plumas tan importantes como Ignacio Escolar o José Luis Sampedro. Es una pequeña gran obra que nos da, como su subtítulo indica, 10 razones por las que debes actuar frente a la crisis económica, política y social.Una lectura muy interesante para este día de reflexión, rodeados de movilización y lucha por una regeneración y profundización democrática de nuestro sistema. En definitiva, 10 razones para seguir dejándonos soñar a los utópicos que, en estos días, vemos la utopía más cerca que nunca.

Me tomo la libertad de reproducir un fragmento del apartado redactado por José Luis Sampedro, así como reproduzco al final del post un video a mi juicio muy interesante. Reflexionemos, reaccionemos y llenemos las urnas de votos de rebeldía mañana. Y el lunes a seguir acampando, discutiendo y debatiendo para conseguir una sociedad más justa.

¿Democracia? (extacto del artículo “Debajo de la alfombra” de José Luis Sampedro en Reacciona)

Es verdad que el pueblo vota y eso sirve para etiquetar el sistema, falsamente, como democrático, pero la mayoría acude a las urnas o se abstiene sin la previa información objetiva y la consiguiente reflexión crítica, propia de todo verdadero ciudadano movido por el interés común. Esos votos condicionados por la presión mediática y las campañas electorales sirven al poder dominante para dar la impresión de que se somete al veredicto de la voluntad popular expresada en libertad en las urnas. En ocasiones, como se ha visto, sirven incluso para avalar la corrupción. Se confunde a la gente ofreciéndole libertad de expresión al tiempo que se le escamotea la libertad de pensamiento.

Ya en la primera infancia se inculcan al niño creencias, que la mente infantil no puede sino asumir. Así continúa la formación mental de súbditos en las sucesivas etapas de una enseñanza orientada a formar productores competitivos y consumidores, que son los que interesan a los dominantes. Fuera de las aulas los medios audiovisuales siguen inculcando las ideas del mando, sugieren preferencias políticas y desvían el interés de las personas hacia los atractivos del consumismo y los espectáculos. Es imposible enumerar la infinidad de argucias contra el pensamiento crítico, sin el cual la famosa libertad de expresión pierde su valor. Con un somero repaso a los programas y a los resultados electorales de nuestro entorno desbriremos fácilmente bajo la alfombra, etiquetada y vendida como “democracia occidental”, un sistema oligárquico en manos de las minorías dominantes.

Resumiendo: queda claro que la crisis -en principio un problema económico- nace de una dominación política (gobiernos sumisos al poder financiero) en la que influye el problema social de los votantes condicionados por la propaganda. En la degradación de esos tres niveles del suelo bajo la alfombra -económico, político, social- se encuentran las respuestas a nuestras tres preguntas iniciales. En la terna, sin duda, el poder del dinero es el más fuerte.

Experimentos de democracia

La mecha está encendida. En las calles de Asturies al menos ya se respira este movimiento, en los bares, en las tiendas, en los puestos de trabajo, todos hablan de “estos guajes que tan acampaos”.  En todos, sin excepción, se escuchan halagos, se escuchan conversaciones más o menos agitadas que coinciden en definir este movimiento como necesario, urgente y esperado. Nadie, o casi nadie, duda de la legitimidad y de la justicia de lo que aquí se reivindica y eso puede marcar el camino de un movimiento social de futuro incierto pero de fuerza desbordante y, al menos por el momento, con un profundo caracter democrático, rebelde y solidario.

Hoy estuve unas horas en la acampada de Uviéu/Oviedo, dadas las fechas, a los estudiantes nos resulta complicado compatibilizarlo con los exámenes, pero la necesidad y la sed de cambio, nos obliga a salir y arropar al movimiento en cuanto los apuntes nos dan una tregua. La experiencia de la acampada, como otras que hubo con otros conflictos sociales, nos sirve como laboratorio de ideas, como un pequeño experimento de democracia y participación directa de los ciudadanos. Unos están aquí todo el día, otros sólo vamos unas horas, muchos pasan y acaban quedándose, pero esto interesa y mucho y esa es la clave.

Uno ya lleva unos años militando tanto en organizaciones políticas como en movimientos sociales y en muchas ocasiones se hace cuesta arriba y muy triste llegar a asambleas o reuniones y ver siempre las mismas caras, la misma gente. Eso no ocurre en este movimiento, aquí ves caras nuevas, gente ilusionada que no está pervertida por los sectarismos e inquinas partidistas y, sobre todo, ves gente de todas las edades y condición social discutiendo, al mismo nivel, desde el viejo anarcosindicalista hasta profesores, médicos, funcionarios, jóvenes parados, activistas sociales y, sobre todo, gente indignada, gente anónima que busca un sitio para quejarse que, hasta ahora, no podía ubicar.

Todos los días se juntan en la Plaza de la Escandalera en Uviéu/Oviedo, en plena milla dorada, rodeada de las sedes centrales de los grandes bancos y de las instituciones de gobierno asturianas, un grupo de unas 200 personas constituídas en un pequeño país poblado de ideas. No podemos creer que esto sea un resurgir de los soviets, pero lo que está claro es que nadie iba a pensar en pleno siglo XXI en el estado español se iba a dar una situación así, de liberación de espacios, de acotación de plazas para las ideas y que encima iba a ser apoyada masivamente por la ciudadanía. En Oviedo ni siquiera la policía se acerca, dicen que si hay que echar a los manifestantes de allí que vayan los políticos.

Yo no sé si esto es una revolución, tampoco en qué puede acabar, pero lo que tengo claro es que si no lo es, se parece mucho a la idea que tengo de ella. Cada día que esto dure, podremos seguir disfrutando de espacios libres y de un intercambio sano de ideas y propuestas con gente que hasta ahora se mantenía callada, indignada y sumisa, guardando su furia y sus ideas. Cada día se abre un poco el paso a una sociedad más justa, o eso creemos. Y mientras lo creamos, será verdad porque no hay nada más necesario como las utopías para seguir luchando y profundizando en la construcción de ese mundo nuevo.


Foto: Miki López

Contra la resignación, a moverse… ¡que ya es hora!

Un día después de las movilizaciones del 15-M toca hacer balance, cosa de la que se ha hecho bastante eco ya toda la red. En términos de participación y de movilización sin duda debemos considerar la jornada de ayer todo un éxito.  Sin embargo, en mi humilde opinión creo que deben hacerse una serie de consideraciones sobre el movimiento.

En esta jornada de análisis, cuando muchos de los que ayer se movilizaron aún acampan con afán de extender la protesta hasta el 22-M, dos son las posturas principales en todos los análisis. Por un lado quienes ningunean el movimiento, quienes critican su inutilidad, su falta de caracter revolucionario o de proyecto alternativo e incluso tachan de ser orquestada por la derecha. Por otro lado están quienes hacen el análisis cuantitativo más sencillo y ven en esta una suerte de nuevo movimiento de masas como pudo ser el movimiento anti-OTAN o contra la guerra de Irak. Personalmente creo que hay que estudiar un poco la situación y hacer otro análisis intermedio.

Ante un país con casi cinco millones de parados creo que todos debemos ver como una buena noticia que de repente haya gente que no se resigne, que no se pare y que salga a la calle a manifestar su descontento, a ellos todo el respeto. Moverse es romper una dinámica de pasotismo, de indiferencia y de apatía. Moverse es romper el miedo, tomar conciencia de que moviéndose se pueden cambiar cosas. Moverse, en definitiva, es comprender que quien participa tiene más posibilidades de cambiar las cosas que quien simplemente se resigna.

Cierto es que quizá lo que se podría criticar a este movimiento es su falta de cohesión, de proyecto alternativo. Basta hacer un simple corte estratigráfico a todos los amigos que se han movilizado y observar cómo son diferentes las motivaciones de unos y otros. Quizá este sea a la vez su punto fuerte y su punto más débil, una falta de discurso cohesionado y alternativo, que haga temblar realmente a los garantes del sistema.  Pero ¿es esto malo? En mi opinión cualquier movilización que haga salir a la sociedad de la apatía y del miedo que los bancos y el bipartidismo les tienen metidos en el cuerpo, por pequeño que sea, siempre es bueno. Despertar es bueno, aunque sólo sea un acicate que les haga a medio plazo tomar conciencia de quiénes son realmente los culpables de su situación. Que un mileurista, un parado o un hipotecado rompa la dinámica y decida que es hora de tomar partido quizá no sea la chispa que desate un movimiento revolucionario al uso, quizá no transforme la plaza de la Escandalera en Uviéu en una nueva Tahir, pero sí que puede servir para que esa persona sea consciente de que resignarse no es la solución, de que uno puede buscar su camino y de que en la lucha está la victoria. Si con las movilizaciones de ayer conseguimos que solo una mínima parte de los participantes hasta ahora despolitizados se acerque a la política y empiece a tomar conciencia de que otro sistema no solo es posible sino necesario, entonces habrá sido todo un éxito.

Stéphane Hessel nos invitó a indignarnos en su pequeño ensayo del mismo título, luego tomaron el relevo a este lado de los Pirineos gente como Ignacio Escolar o José Luís Sampedro en la obra “Reacciona” que coordina Rosa María Artal. Hagámosles caso, indignémonos primero por todo lo que nos han hecho, por todo lo que tenemos que pagar y por habernos llevado a esta situación y luego reaccionemos y utilicemos esa indignación para reclamar que éste no es nuestro sistema y que no los queremos, ni a los banqueros, ni a los grandes partidos que nos llevaron a esta situación, ni a los especuladores ni a los corruptos. Como se gritaba en Argentina allá por los años oscuros del corralito: “¡Que se vayan todos!”.

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“Pongo mi voz, para el que quiera usarla, como su propia voz, como su propia arma”