Ninguna fosa es común

Columna publicada en La información del Bajo Nalón (24/05/2017)

Lo repito, ninguna fosa es común. Tras cada una de ellas están hijos, sobrinos o nietos de cientos de miles de personas de este país que fueron secuestradas y asesinadas, generalmente con nocturnidad y alevosía. “La Canalona” es una de ellas, señalizada por un monolito para los ajenos y con el dolor y el miedo para unos hijos que día tras día durante ochenta años tuvieron que pasar por delante de aquel sepelio forzado por los asesinos.

Para quienes pertenecemos a familias de “los que perdieron la guerra”, comprendemos la sensación. Para Ángel y Jesús subir de Agones a Escoréu era recordar la ausencia y la impotencia como lo era para mi güela Carmina el tren Pravia-San Esteban y pasar por el túnel donde otros lobos de azul mahón mataron y escondieron a su padre.

Quizá por eso, porque somos muchos quienes comprendemos cómo puede marcar el dolor una vida, no dudamos de la importancia de esa catarsis colectiva que es encontrar a todas las desaparecidas y desaparecidos de la dictadura. Ya lo decía Paco Etxeberría, no se trata de devolverles la dignidad, porque esa nunca la perdieron, pero sí necesitamos ayudar a todas las familias que así lo deseen a cauterizar esa herida.

El pasado fin de semana fueron dos días intensos, de mucho esfuerzo físico, pero sobre todo de la satisfacción de ayudar a una familia cansada ya de esperar. Esperanza, optimismo, preocupación, nerviosismo, pesimismo. Y, de repente, la explosión con los primeros restos. La emoción de hijos, sobrinos y nietos. Y con ellos, nosotros, las decenas de voluntarias y voluntarios que colaboramos en la investigación, documentación y finalmente exhumación de la fosa. Porque en aquellos primeros huesos muchas y muchos vimos a ese abuelo o bisabuelo del que tanto se hablaba en nuestras casas.

Para las pravianas y pravianos que formamos parte del equipo de voluntarias y voluntarios fue un honor recuperar parte de la dignidad perdida, colaborar en que en nuestro concejo cada vez haya menos personas desaparecidas y sembrando nuestras cunetas. Son varios centenares de pravianas y pravianos que de una u otra forma sufrieron la represión que siguió a septiembre de 1936.

El tiempo pasa, la memoria se desvanece y muchos testigos nos dejan. También cambian los montes, las piedras, los árboles. De momento solo pudimos encontrar a uno de los dos hermanos, pero pronto volveremos y recuperaremos al otro. Esta familia merece respuestas. Más de ochenta años después recuperamos la memoria. Y lo que nos queda por recordar.

A mi república la mataron dos balas

Un reloj. A mi güela Carmina solo le quedó de su padre un reloj de bolsillo que con la oscuridad de la noche fue a entregar un testigo de aquel crimen. Ni siquiera una foto, solamente un reloj que, como elemento simbólico de su memoria se decidió que pasase a manos del primogénito. Era un 29 de octubre de 1937 y un par de tiros acabaron con la vida de José Sánchez Reinal, de 49 años, fogonero de profesión. Mi bisabuelo e hilo conductor de gran parte de mi historia familiar.

Si para muchas familias de las que perdieron la guerra un tupido velo de silencio lo cubrió todo, no fue el caso de la mía. Todos y absolutamente todos los recuerdos que tengo de mi güela pasaron siempre por recordar aquel crimen que marcó toda su vida. Le tocó compartir infancia con otras huérfanas, con aquellas cuyos padres habían muerto defendiendo a los golpistas. Pero incluso entre huérfanos hay diferencias. Ellas tenían un lugar donde ir a llorar a sus padres, donde llevar flores. A sus madres y parientes se les recompensó con alguna oficina pública en monopolio. Ellas no sufrieron ni el hambre ni el pasar toda una vida sin tener donde llorar a los tuyos.

Aquellos dos tiros de octubre de 1937 no solo se llevaron la vida de José Sánchez Reinal, también se llevaron la infancia, la juventud y media vida de mi güela. Trajeron las miradas, los recelos, las presiones para que mi bisabuela malvendiera aquella pequeña canterina que le costó la vida a José. Trajeron hambre y sobre todo intentaron traer vergüenza. Cuando llegaron los años 80’s, con el tirano muerto, aún tocó aguantar los comentarios complacientes por parte de esas otras huérfanas de que quién iba a decir que el nieto de un rojo fuera a la universidad, que vaya mérito.

Y murió mi güela y quiso la mala fortuna que tenga que reposar a escasos dos metros de un mastodóntico memorial a los “caídos por Dios y por España” con poemas de Sánchez Mazas incluídos. 

A José Sánchez Reinal lo mataron en la Junquera, en San Esteban. Cada viaje que hice durante toda mi infancia en el tren Pravia-San Esteban mi madre se encargaba de recordarme el punto exacto de aquel trazado donde estaba enterrado su abuelo.

Lamentablemente las sucesivas obras durante décadas primero del Vasco-Asturiano, luego de FEVE, así como la composición del terreno nos hacen prácticamente asumir que hace ya décadas que dicha fosa fue destruida. Por la desidia, por los avatares del tiempo. Y es una pena, porque a mi güela, a mi madre, poder rescatar esos restos de allá donde desde hace 70 años unos miserables que ya llevan décadas muertos decidieron esconderlo, hubiese sido la mejor forma de hacer justicia. El al menos dar sepultura digna donde la familia queríamos. 

Recuperar la memoria, reivindicar la república, es, para mí, reivindicar mi historia, mi familia y nuestro derecho a construir un país en igualdad, justicia y, sobre todo, en el que todas aquellas familias que así lo deseemos podamos tener un lugar donde honrar a los nuestros. Un país que herede lo mejor de aquella república que nos robaron para construir el futuro que merecemos.

Te mando besos de agua
para que curen tus heridas
te mando besos de agua…

Cuando L’Arena quiso ser independiente

Sacuden las páginas de prensa en los últimos meses -¡y los que nos quedan!- noticias sobre independencias, secesionismo, unionismo y mil y un tertulias sobre causas y consecuencias del independentismo. Pero, ¿y qué pasa cuando la “independencia” surge al lado de tu casa?

Pues esto se lo podríamos preguntar a las vecinas y vecinos de Sotu’l Barcu, quienes, allá por 1932, vieron como corría peligro la integridad territorial de su concejo y a los que les tocó lidiar en un particular pulso secesionista con las vecinas y vecinos de L’Arena.

Aunque el puerto de San Esteban sea quien marca la hegemonía de la ría del Nalón por su actividad industrial vinculada fundamentalmente al carbón, se va desarrollando a la otra orilla de la ría una industria pesquera y conservera que va llevando mejoras sustanciales al pueblo con cada costera que llega. Lo que antes eran largos arenales ahora toma forma de pueblo costero moderno, con chalets y villas modernas que hasta sorprenden a extraños. Sin embargo, la falta de miramiento de la administración por lo que ocurre a la vera de la ría, que ya comienza a atraer turismo hacia su playa, empieza a cansar a los arenescos. Sin agua, sin saneamiento y con unas condiciones higiénicas pobres para los trabajadores, se va gestando y va calando la idea de abandono entre vecinas y vecinos. Una idea que desembocó en solicitar primero su reconocimiento como entidad local menor y, posteriormente, aspirar a segregarse del concejo de Sotu’l Barcu.

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Y es que tanto fue el revuelo que el propio Gobernador de Asturias tomó la determinación de visitar L’Arena de incógnito para conocer de primera mano si era tan grande el descontento. Y, como siempre que hay revuelo, la prensa no se quedó inmóvil. El diario madrileño “La libertad” del 20 de agosto de 1932 dedicó un amplio reportaje en el que narró la visita del Gobernador y el ambiente que reinaba entre vecinas y vecinos del pueblo.

A nuestra llegada nos encaminamos a la playa. Unos viejos marineros y unos niños recogían residuos del carbón que llega hasta allí en las aguas del Nalón. Con uno de los marineros se puso a hablar el gobernador, deseando conocer su opinión en cuanto a la segregación. Aquel pescador no era partidario de ella. Con serenidad fue exponiendo razones en favor de la no separación.

-Lo que hay que hacer -dijo- es pedir al Ayuntamiento de Soto mayor atención para nuestros problemas; pero no disgregarnos de él.

Continuamos nuestra marcha hacia la Rula, y, confundidos con los pescadores y pescadoras, pudimos comprender claramente que el que primeramente nos había hablado era una excepción en el pensamiento del pueblo. Luego supimos que aquel vecino, con otros cinco o seis, han sido los únicos que no han firmado la solicitud de disgregación.

Los vaporcitos pesqueros estaban inactivos, y sus tripulantes se negaban a salir a la mar en tanto no tuviesen la promesa formal de que sus deseos habrían de ser tenidos en cuenta.

Al enterarse unos vecinos de que era el gobernador el que se encontraba en La Arena, hicieron sonar la sirena de la Rula, que habitualmente se utiliza para anunciar los vapores que llegan con pescado y también para saber qué clase es el que traen. Cinco minutos más tarde se hallaba el pueblo en pleno ante la Rula. Ancianos y jóvenes solicitaban del gobernador atención para obtener la segregación. Recorrimos distintos lugares del pueblo, siendo incesantes las voces que pedían independencia para administrarse.

Desechamos la parte de pasión que suele haber siempre en estos casos, debida a las inevitables rencillas entre pueblos; pero aun así, tuvimos que reconocer que las ansias de segregación eran unánimes y sinceramente sentidas.

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“¿Qué mejor manera de conocer el problema que infiltrándome?”, debió pensar el Gobernador. La opinión que se encontró, como refleja el fragmento anterior que publicaba La libertad bajo firma de Gil Blas era bastante generalizada y las vecinas y vecinos parecían estar decididos a tomar el camino de la segregación. Pero más allá de lo sentimental y del orgullo herido, subyacían también cuestiones de índole económica que los arenescos no dudaron en transmitir al señor Gobernador:

Viendo la unanimidad que existía, preguntamos a uno de los dirigentes con qué ingresos atenderían a los gastos del futuro Ayuntamiento.

-¿Cuentan ustedes con ingresos suficientes para atender a las necesidades del municipio que pretender crear?

-Con lo que hoy tributamos nos sobran más de nueve mil pesetas cada año.

-Pues me han dicho que aquí los ingresos están atemperados a la pesca que haya.

-Le han engañado a usted. Nosotros tenemos concertado un canon anual, y con el importe del mismo nos sobra para atender a los gastos que se originen con la creación de este Ayuntamiento. Eso ahora, que dentro de poco, mediante iniciativas nuestras, estamos seguros de aumentar los ingresos sin perjudicar a los vecinos.

-¿Cuánto aportan ustedes al presupuesto del Ayuntamiento de Soto?

-Puede usted asegurar, sin temor a ser desmentido, que contribuimos con más del cincuenta por ciento.

-¿Qué problemas estiman ustedes de más urgente resolución?

-El sanitario. Si usted lo desee, acompáñenos a dar una vuelta por el pueblo y verá lo “bien” atendidos que estamos. Lo poco que hay casi todo es obra nuestra.

-¿Qué gestiones se hicieron hasta ahora para dotar a La Arena de agua?

-Verá usted… Aquí, cerca del pueblo, aparecieron hace tiempo unos manantiales con agua magnífica y abundante… Inmediatamente mandamos hacer proyecto y presupuesto para las obras… Ambos duermen en el Ayuntamiento un sueño demasiado prolongado.

-Dicen que ahora será un hecho la mejora.

-Tal vez. Hemos tenido que demostrar que nos damos cuenta de la injusticia para que se decidan a atendernos.

-¿Cómo está la enseñanza en La Arena?

-Hay en el pueblo más de ciento cincuenta niños privados de enseñanza por carencia de escuelas. Cierto que arreglaron las que existían; pero cierto también que son insuficientes para la población escolar que tenemos.

-¿En qué fecha les concedieron a ustedes los beneficios de la Entidad local menor?

-En junio de 1930. Tras bastantes contratiempos se nos concedió este primer paso  en nuestra independencia.

-¿Quiénes están a su frente?

-Don Manuel Albuerne Bravo, que es el presidente efectivo; don Aurelio González, D. Manuel González Suárez, D. Amador Avello, D. Marcelino y D. Francisco Fernández, D. Francisco de la Noval y D. Eladio González.

-¿Qué hubo de unas pesetas que en un presupuesto extraordinario se destinaron a obras en La Arena y luego quedaron a resultas?

-En el año de 1930 se consignaron 9.000 pesetas en ese presupuesto extraordinario de que usted habla. Eran 4.500 para Soto y otras tantas para nuestro pueblo. Después, por piquillas que no debieran existir, fueron dejando esas pesetas sin gastar, quedando finalmente a resultas en aquel Ayuntamiento.

Como ya sabrá el lector aquella segregación no llegó a puerto y poco a poco fueron volviendo las aguas a su cauce. Parece ser que el Ayuntamiento de Sotu’l Barcu se comprometió a subsanar los problemas que denunciaban desde L’Arena y pocos meses después las cosas se calmaron. Como bien dice Gil Blas en su reportaje, “contra un pueblo que unánimemente solicita una cosa es difícil y peligroso ir”.

¡Y es que bravos son los de L’Arena!

Hasta siempre, Eduardo

Hay noticias que no por esperadas resultan menos dolorosas y es que perder compañeros es algo a lo que nadie se acostumbra. El pasado 27 de julio se nos iba Eduardo, “Papi” para los amigos.

Me fuí a Europa en julio, sabiendo que su estado de salud estaba peor, que los médicos ya no daban esperanzas. Me fuí con la esperanza de poder volver a verlo a la vuelta y meterle un poco de cizaña con su Barça del alma. No pudo ser, la noticia me pilló a casi 2000 kilómetros y necesité volver y tomar un tiempo para poder dedicarle a Eduardo las palabras que se merecía.

Todos sabíamos de su enfermedad que llevaba con un encomiable sentido del humor. Cada acto, cada evento, siempre lo remataba con un “yo al siguiente no llego”. Le reñíamos, que se dejase de tonterías, que la vida era cosa de pelear. Al final, por desgracia, cuando haces ese tipo de premonición, tarde o temprano, termina por cumplirse.

Se fue. Deja viuda, unos buenos hijos y compañeras y compañeros. Deja un enorme hueco difícil de llenar.

También deja un perro por el que sentía auténtica devoción. Quizá sea eso, el amor por su pastor alemán, buen reflejo de un buen carácter. Suelo pensar que quienes aman a los animales son quienes más grande tienen el corazón. Y de eso Eduardo iba sobrado.

¡Hasta siempre amigo!

Graves sucesos

No conocía apenas a Tino. Quizá un recuerdo borroso de mis años en Juventudes Socialistas, aunque ni siquiera estoy seguro y a lo más que llegué a cruzar palabras con él fue durante algunas de las últimas citas electorales en las que coincidimos como interventores en la misma mesa. A fin de cuentas, en un sitio tan pequeño como Pravia, eso es como no conocer a la otra persona. A Felicidade, la víctima mortal, no le sabría poner cara y a María, la agredida, la conozco de vista, como a cualquier vecina o vecino.

Desconozco si Tino era buena persona o no, desconozco si era tan normal como dicen algunos de sus conocidos o si son ciertos los rumores que ayer recorrían la villa sobre un caracter oculto que desvelaban otros. Ni siquiera sé si era de los que saludaban en el portal o era taciturno. Lo desconozco, tampoco viene al caso. Lo único que sé a ciencia cierta es que el domingo por motivos aún por aclarar intentó acabar con la vida de María y poco después acabó con la suya no sin antes llevarse la de su esposa. Esos son los hechos, desgraciadamente tan comunes que, salvo para conocidos, familiares y vecinos, probablemente forme hoy ya parte de las estadísticas de la lacra de la violencia de género.

Por desgracia este fin de semana Pravia entró en las estadísticas al tener la primera víctima mortal de la violencia de género en Asturies en 2015. Maldito honor.

Ayer nos concentramos un nutrido grupo de pravianas y pravianos para condenar estos hechos. Allí estábamos concejales, representantes institucionales varios, militantes de partidos, vecinas y vecinos en general y mucha prensa. Sobre todo mucha prensa.

Pero si algo se escapa a mi comprensión no es solamente el crimen que, por desgracia, ya forma parte del susurro continuo de los telediarios. Lo que no comprendo es la debilidad en la condena de estos hechos, son las continuas justificaciones al crimen que se escucharon a algunas vecinas y vecinos de Pravia. Porque lo más grave en estos casos no es lo que se dice, sino lo que no se dice. A fin de cuentas, gracias a los medios de comunicación y a quienes como portavoces dieron cuenta de lo sociable y afable de Tino -que no pongo en duda- sabemos cómo era el que segó una vida pero desconocemos cómo era la víctima. Nadie habló de la víctima. Felicidade, irónico nombre, que se fue sin un minuto dedicado a su ser. Sin una palabra. Y eso es lo grave porque es un buen indicador de que no siempre lo que pasa fuera de casa es equivalente a lo que pasa dentro. Y es dentro precisamente donde pueden aparecer los monstruos.

No lo entiendo, ni el crimen, ni las justificaciones. Tampoco entiendo que cueste tanto una condena pública. Que sean necesarias tantas palabras, tantas vueltas, tantos giros estilísticos para evitar decir las cosas. No entiendo, ni puedo entender, que un crimen contra una mujer se pueda definir como “graves sucesos”. Porque cuando descarrila un tren, cuando un coche se sale de la calzada o un edificio se desploma, eso son graves sucesos. Cuando una persona, aprovechándose de una relación de poder sobre otra, le rebana el cuello y luego se quita su propia vida, eso, para mí no es un grave suceso. Es un crimen. Un asesinato con connotaciones machistas. Es de esas cosas que se deberían condenar sin tapujos, al igual que se condenan cuando ocurren a cientos de kilómetros de nuestro concejo.

No lo entiendo.

Liberaciones en tiempos de crisis

Desde el pasado jueves nuestro ayuntamiento cuenta con tres personas liberadas, el límite que permite la ley para concejos con nuestra población y sin duda algo total y absolutamente conforme a la ley. Sin embargo no siempre lo legal se puede considerar lo más ético. La fina línea roja que separa lo legal de lo correcto es en muchas ocasiones la que consigue elevar muros entre la política institucional y las vecinas y vecinos.

Desde nuestro grupo votamos que no, cosa que parece no gustó ni al equipo de gobierno ni a algunos de sus simpatizantes que nos lo recriminaron a posteriori. Sin embargo nuestro compromiso es con las casi 700 personas que depositaron su confianza con su voto en nuestro programa político. Y es que, aunque el señor alcalde lo citase mal, en nuestro programa decíamos específicamente “racionalizar el gasto municipal comenzando por los salarios del equipo de gobierno” y, desde luego, ampliar las liberaciones no es consecuente con lo que nosotros proponemos.

Y es que vivimos en una época en la que es imprescindible devolver la dignidad a una política cada vez más alejada de la ciudadanía, la vieja política da sus últimas bocanadas y cada vez es mayor la brecha entre quienes mantienen una visión transicionista de la política y quienes, en gran medida por cuestión generacional, buscamos una reconexión entre la política y aquellas y aquellos que nos sentimos excluidos de unas instituciones que ni nos comprenden ni hacen por comprendernos.

Nos toca librar una batalla a medio camino entre lo ético y lo estético. Lo ético porque no es lógico que un ayuntamiento endeudado como el de Pravia se pueda permitir tener al 40% del equipo de gobierno cobrando una liberación completa aunque no supongan salirse de los límites de gasto. Es en ese punto donde se genera el conflicto en el plano estético, el de la imagen que transmites, porque es incomprensible pedir a tus vecinas y vecinos sacrificios cuando lo que ofreces es garantizar el modus vivendi de tres personas de las cuales dos son responsables directos de la gestión de la última década en Pravia y, por tanto, de su deuda, de sus privatizaciones o de sus esperpentos jurídicos.

Nuestro alcalde tuvo a bien dirigirnos, como primeras palabras en este pleno, el calificativo de utilizar argumentos demagógicos, la que suele ser la salida común cuando no se quiere discutir con el otro. Citó mal nuestro programa electoral para intentar ver una contradicción en nuestra posición y nos echó en cara que defendíamos en el mismo el cobro de 1.200 euros como tope salarial cosa que no superaban los dos concejales liberados. Se le olvidaron dos cuestiones: la primera es que en su caso cobra más de 2.000 euros mensuales  y la segunda que esa no era nuestra propuesta electoral sino el compromiso ético que firmamos todos los componentes de la lista electoral para garantizar que de llegar a la alcaldía ni yo que la encabezaba ni nadie que me pudiese sustituir en caso de fuerza mayor fuese a cobrar más de dos veces el salario mínimo ya que defendemos una política profesional pero no defendemos la profesionalización de la política ni a quienes buscan cobijo en ella como una forma de vida a cualquier coste.

Sin duda, toca rendir un homenaje a anteriores alcaldes como Juan que tenían superpoderes para poder gestionar el ayuntamiento con una sola liberación y más competencias de las que dispone ahora el nuestro. Lástima que no se les pegase a sus compañeros más jóvenes de corporación ni los superpoderes, ni aquella vocación de austeridad.

Intervención al respecto en el pleno municipal:

Municipales en Pravia: ¡Bien has hozado, viejo topo!

“Desde Shakespeare a nuestros días, pasando por Marx, el topo es la metáfora de lo que avanza obstinadamente, de las resistencias subterráneas y de las irrupciones súbitas y, muchas veces, inesperadas. Cavando con paciencia sus galerías en el espesor oscuro de la historia, surge en ocasiones a plena luz, en el destello solar de un acontecimiento. Él encarna el rechazo a resignarse a la idea de que la historia esté llegando a su fin.” Daniel Bensaïd

Nos llamaron utópicos, radicales, que éramos una izquierda poco seria, que sólo proponíamos astracanadas o que nuestras posturas siempre fueron demasiado izquierdistas para Pravia. A pesar de ello, este 24 de mayo, casi 700 pravianas y pravianos decidieron probar suerte votando algo diferente y facilitando la entrada de Izquierda Xunida por primera vez desde su fundación en el ayuntamiento de Pravia.

Bien es cierto que en 1979 hubo tres concejales del Partido Comunista (Ceferino, Emilio Corrales y Manolo Controbo) pero desde aquella ocasión, la pluralidad de las voces en los plenos fueron comunes en el seno de la derecha pero no en el de la izquierda.

Pues aquí estamos, en 2015, Izquierda Xunida de Pravia entra al ayuntamiento con dos concejales y un 15% de los votos. Estoy contento, no hay duda, aunque me pueda asaltar la sensación agridulce de no haber sido posible romper la mayoría absoluta del PSOE que tan mal está haciendo al concejo a nuestro juicio. Pero bueno, de eso no somos responsables ni nosotros, ni las casi 700 personas que depositaron en nuestra candidatura su confianza.

Si hubiese que resumir las razones del porqué de este éxito, me gustaría destacar varias que considero las más importantes.

Por un lado el haber sido generosos, haber conciliado en una lista electoral, sin renunciar a los vectores ideológicos que consideramos fundamentales, a personas que a su manera y desde su prisma construyen discursos y propuestas alternativas para nuestro concejo. Lo dije muchas veces en campaña y me reitero en aquel anuncio ochentero de La Bola de Cristal que decía “solo no puedes, con amigos sí”. En esa línea, hemos sido capaces de crear una candidatura abierta, plural, profundamente renovada y con gran peso de gente joven, de edad, pero sobre todo de pensamiento.

Por otro lado somos conscientes de que hemos sido receptores de muchos votantes desencantados con el devenir del PSOE. Socialistas de izquierdas como yo que se atrevieron a mirar más las ideas que las siglas. Ese es el camino que venimos trabajando y que espero que continuemos en un futuro, el de no perder de vista que el objetivo es transformar Pravia con un proyecto transformador de izquierdas, donde lo que importe la suma de ideas y proyectos.

Tampoco hay que olvidar el haber sido realistas, con los pies en el suelo y capaces de elaborar un proyecto político sólido basado en un equipo de gran valía y en un programa electoral realizable y alejado de macroproyectos y propuestas de vendedores de feria. Hicimos una campaña limpia, sin cizaña y sin caer en las triquiñuelas para dificultar el trabajo de los demás, cosa que no pueden decir otros partidos.

Dejo para el final la parte que considero más importante porque, como bien cito más arriba, debemos gran parte del éxito a la labor de ese viejo topo que fue cavando los cimientos desde abajo, en silencio, con un trabajo desagradecido pero firme. Sin todo el esfuerzo de Jesús Lastra, nuestro coordinador, que a lo largo de todos estos años vino sujetando la bandera de que Pravia merecía tener otra izquierda, esto no sería posible. Sin su ayuda para conocer pueblo a pueblo y caleyo a caleyo los problemas de nuestro concejo, hoy no tendríamos nada que celebrar. Sin duda “el barbas” como lo conocen, se merece todo el reconocimiento de las gentes de izquierdas de Pravia. Al menos el mío, lo tiene asegurado.

Estoy loco, me presento a las elecciones

Publicado en La Voz del Bajo Nalón (25/02/2015)

No pasa un día que salga a tomar algo por Pravia y que algún amigo o conocido me venga a preguntar, entre risa y asombro, que por qué me presento a las elecciones. Es cierto que los argumentos que me dan son de peso: la gente está cabreada con los políticos, cada día hay más casos de corrupción y, siendo realistas, muchos políticos de todo nivel y pelaje se esfuerzan día tras día en revolcar por el fango un poco más aquello de administrar la cosa pública.

La verdad es que no estamos ante el mejor de los escenarios para lanzarse al tendido si lo que queremos es satisfacer el ego, obtener un sueldo público sin pasar por una oposición o si acaso intentar algún negociete con amigos privatizando algún servicio o inflando alguna burbuja que lo devore todo.

Pero también es cierto que para quienes vivimos la política (no confundir con vivir de la política), quienes sentimos vocación de servicio público, las circunstancias actuales sí que nos motivan a dar el paso e intentar cambiar las cosas.

Por primera vez encabezo una lista electoral y no negaré el vértigo que eso produce sobre todo porque estoy convencido de que también por primera vez la pluralidad en nuestro pleno municipal no se va a mostrar solamente entre las derechas, sino también entre las izquierdas. Aún no cumplí 30 años, soy un trabajador precario con estudios superiores, de esa generación que hablamos mínimo dos idiomas, a la que cuando hacemos una entrevista de trabajo nos exigen cuatro personas que solo hablan uno. A fin de cuentas, soy un joven normal, machacado por la crisis y que no se resigna a creer que, de verdad, entre todas y todos se pueden cambiar las cosas, crear un nuevo modelo de país y que ese nuevo país empieza por los ayuntamientos.

Estamos al borde de un cambio social sin precedentes en el que IU será también pieza importante para consolidar y favorecer esa transformación. Pravia no puede permitirse quedarse en la estación mientras pasa el tren del cambio. Al menos, por lo que al grupo de personas que conformamos nuestra candidatura se refiere, estamos trabajando para que en nuestro concejo haya una caja de resonancia que ayude e impulse ese cambio.

Me preguntan por qué me presento. Y la respuesta es, ¿por qué no?

Nuestros propios héroes. De Balbín a Clariván

Publicado en La Voz del Bajo Nalón (25/10/2014)

En el centro de Xixón está la librería De bolsillo, un espacio que visito con una cierta regularidad gracias a su amplio catálogo en literatura centroeuropea. La regenta Valen, uno de esos libreros que tan pronto te recomienda un autor búlgaro que te descubre genios rumanos. Para un praviano de pro como yo, su defecto está en ser moscón: ¡nadie puede ser perfecto!

Me comentaba Valen esta tarde que justo esa misma mañana había pasado por allí un paisano mío y había encargado unos libros. Por la descripción no hay duda que era Luis “el de Susana”, uno de los pravianos más ilustres y por el que siento cariño y admiración a partes iguales, solo compartido por el que siento por Maruja.

Y allí, con un ejemplar recién comprado de Jan Neruda, me puse a pensar en la tendencia a olvidar a quienes menos nos podemos permitir olvidar. Vinieron a mi cabeza las propuestas del último pleno municipal de nombrar hijo predilecto a José Luis Balbín por parte de la alcaldía y de otorgarle una calle a José Antonio Martínez. No seré yo quien decida si tienen méritos para ello dichos candidatos, pero como suele ocurrir en esta vida, cada uno tenemos nuestros propios héroes por pequeños que sean.

La fugacidad de la vida, el memento mori, convierte en una obsesión necesaria para cualquier sociedad el conquistar la eternidad de aquellos que considera merecedores de no ser olvidados, de preservar, en cierto modo, su legado.

Precisamente esa obsesión que fluye a lo largo de la Historia es la que determina en gran medida la toponimia de nuestros espacios públicos. El cómo se llaman las cosas no es cuestión baladí. Arcos del triunfo, antiguos caudillos a caballo, edificios públicos con nombre propio y, sin duda, los bautismos de nuestras calles son la materialización en lo terreno de las relaciones de poder. La hegemonía política y cultural es la que determina en cada momento histórico cómo debemos llamar a las cosas o quiénes deben formar parte de nuestro altar de los héroes. No se puede obviar que, casi dos mil años después de su fallecimiento, Trajano sigue siendo considerado el Optimus Princeps (el mejor de los príncipes).

Y es que no pude evitar pensar que igual tocaba rendir honores en nuestro concejo a gentes que tanto aportaron a los demás. Pienso en Luis, al que ni una guerra que le arrebató a su padre le impidió seguir toda una vida luchando por una sociedad mejor, a su manera, con victorias no poco desdeñables como conseguir un instituto público para Pravia pese a la oposición de aquel siniestro director del colegio San Luis. Pienso en Maruja, que a tantas generaciones de pravianas y pravianos nos enseñó algo tan básico como leer. No me olvido de gente como Clariván que clavaba su afilada pluma contra aquella oscura dictadura que no atinaba a parar los regates a la censura con los que narraba la auténtica Pravia fuera del blanco y negro. También Falín Solís, que durante décadas fue memoria viva de aquella Europa que entre no intervenciones y políticas de apaciguamiento se lanzó directa al abismo del que nos daba buena fe tras su paso por los campos del Sur de Francia. Tampoco puede faltar la figura de Heliodoro, último alcalde democrático de Pravia que la guerra borró de un plumazo y la desmemoria se encargó de sepultar.

Son sólo algunos nombres, algunas personas a las que tanto debemos como pueblo y a las que quizá sería buen momento para rendir homenajes, dedicar calles y declarar hijos predilectos o adoptivos. Sería lo lógico, pero no siempre la lógica motiva las decisiones políticas. Mucho menos en Pravia.

Cuando nací, el dinosaurio ya estaba allí

Todos los octubres a las asturianas y asturianos que nos movemos en los ámbitos de las izquierdas nos llega, como si del aire las castañas se tratara, un recuerdo entre lo mítico y lo emocional, de la comuna asturiana, de nuestro ochobre de 1934.

A pesar de la importancia de esta efeméride, las conmemoraciones pasaron, en el mejor de los casos, de manera discreta. Sin embargo, al igual que en la Asturies de 1934 eran los mineros y el sindicalismo quienes copaban conversaciones y páginas de periódicos, también lo son 80 años después con el barrenazo, en este caso no en forma de dinamita sino de primicia periodística, de la investigación a José Ángel Fernández Villa por la ocultación a Hacienda de 1,4 millones de euros.

En una carambola de la Historia, el mismo sindicato que de forma digna plantó cara -junto a otros- a lo que consideraban como la amenaza del acceso del fascismo al poder en la España de 1934, se ve ahora inmerso en un difícil laberinto donde son más oscuras e importantes las preguntas que los hechos y que se pueden resumir en dos: ¿de dónde y cómo puede obtener un líder sindical tal suma de dinero?

Villa, o “el tigre” como lo conocen sus cercanos, representa la Asturies clientelar, de obediencia ciega y sumisa, la del “cagonmimantu” y el “será por perres”. Bajo su tupido bigote la boca por la cuál se dirigía Asturies sin presentarse a las elecciones, que ponía y quitaba presidentes, consejeros, alcaldes y concejales. Villa representa el pilar fundamental de en lo que se convirtió el socialismo asturiano y parte importante del sindicalismo y es la pieza clave del modelo carcomido del 78.

Durante décadas en Asturies no se hacía nada sin que tuviese el visto bueno de Villa y su ejército de acólitos, más preocupados del “¿dónde está lo mío?” que de mantener con dignidad unas siglas históricas. Más de treinta años arrastrando por el fango las palabras de socialismo y sindicalismo.

Habrá que preguntarse también por qué sólo Atlantica XXII metió el dedo en el ojo al sindicato y por qué tuvo que ser un diario de tirada estatal quien constatase lo que era un secreto a voces ya que, durante años, cada vez que se susurraba “Campelo” o “Monte Pío”, el bigote de “el tigre” y sus acólitos se encrespaba.

Las expulsiones fulminantes que ayer se apresuraron a decretar sus más fieles pupilos tanto del SOMA como del PSOE deberían ir acompañadas de otra serie de reflexiones, de tantos silencios durante años. Porque, no podemos olvidar, el defenestrado secretario general fue el mismo al que se le concedió la Medalla al Mérito en el Trabajo del Principado de Asturias en 2011, el mismo que de la mano del PSOE fue senador y que ocupó escaño en la Junta General durante veinte años o del íntimo amigo de Cascos, Gabino de Lorenzo, el empresariado asturiano y con buenas relaciones con la Casa Real.

La caída en desgracia de la personificación de lo más nauseabundo y casposo de la política y el sindicalismo asturiano debe entenderse como una buena noticia, como la posibilidad real de que una regeneración política en este pequeño país de norte sea posible.

Al menos para quienes rondamos la treintena es una buena noticia porque parafraseando a Augusto Monterroso, cuando nacimos, el dinosaurio ya estaba allí.

Terremoto electoral en Pravia

Tras unos días de avalanchas de análisis post-electorales del más variado contenido y continente y de tomar un poco de margen con el fin de poder analizar mejor las voluntades de las pravianas y pravianos, podemos sacar ya algunas conclusiones sobre los resultados electorales del pasado domingo.

La primera y más obvia es que la gran ganadora de estas elecciones es la abstención (60,52%), fruto probablemente de diversos factores como la desconexión del ciudadano medio con la Unión Europea que considera una institución demasiado lejana, la desafección con la política y, sobre todo, un hartazgo con los propios agentes activos de la misma como son los partidos.

Sin embargo, estas elecciones vinieron acompañadas de varias sorpresas que, para quienes nos situamos en los márgenes de lo posible nos aportan un poco de alegría a la monótona política local. Un descalabro de las dos opciones que representan el bipartidismo (obviando el naufragio de Foro Asturias) y unos resultados en alza tanto de formaciones ya asentadas como IU o de nuevo cuño como Podemos, nos presentan un escenario cuanto menos entretenido si queremos echar la imaginación a volar y repensar la sociología política de un concejo de natural conservador.

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Evolución electoral de las europeas en Pravia

Castigo a los representantes del bipartidismo

Como comentaba más arriba, la gran derrota fue de las formaciones que representan el bipartidismo en nuestro concejo, que prácticamente perdieron el 50% de su voto respecto a las últimas europeas de 2009. Esta sangría de votos, tónica general en el resto de municipios es singularmente sorprendente si tenemos en cuenta que en el caso del PSOE ostenta la alcaldía con mayoría absoluta, así como el gobierno autonómico. En el caso del PP, con una representante en el ayuntamiento, tampoco pueden estar contentos con haber ganado de forma pírrica las elecciones a nivel municipal pues si estando en la oposición municipal y gobernando a nivel estatal no son capaces de frenar una sangría de casi el 50% de los votos, la situación no es tampoco muy halagüeña.

Si nos ceñimos a porcentajes, en el 2009 el voto a PSOE y PP representaba el 92,08% de los votos totales en Pravia. En esta ocasión ese porcentaje se ha reducido al 59,06%. Más de 1.600 vecinas y vecinos del concejo que hace cinco años confiaron en PSOE y PP han decidido en esta ocasión no votar o confiar en otras formaciones pequeñas.

En otro apartado se encuentra Foro Asturias. Los casquistas ya apuntaban maneras con la campaña de baja intensidad realizada, con la inexistencia de interventores y con una presencia testimonial de apoderados. Sus 90 votos tuvieron que sentar como una bomba teniendo en cuenta que a día de hoy son la segunda fuerza política del concejo.

Y en esto llegó Podemos

Una de las grandes sorpresas de estas elecciones es la irrupción de la formación de Pablo Iglesias Turrión que de la nada consiguió los nada desdeñables 283 votos y se situó como la tercera fuerza política del municipio. Un resultado que tiene mucho mérito si tenemos en cuenta la corta vida de dicho proyecto y que no tiene implantación orgánica en nuestro concejo. Un cabeza de lista conocido y reconocido, al que han tenido acceso muchas de nuestras vecinas y vecinos ha podido romper el bloqueo ideológico y desbordar incluso los cauces tradicionales, obteniendo votos incluso en zonas conservadoras como la nuestra donde apenas hubo presencia pre-electoral. Tiene mucho mérito y hay que reconocerle el énorme mérito a los responsables del diseño de la campaña federal.

Una previsible fuente de votos a Podemos puede ser la fuga de votantes del PSOE que querían votar y optaron por una fuerza nueva, al menos muchos de mis conocidos que tradicionalmente votaban PSOE así lo pensaron y no es descabellado pensar que sea extensible a más vecinas y vecinos sumado a muchos votantes jóvenes provenientes de la abstención principalmente. Sin duda una sorpresa en el ámbito municipal a la que no se le puede quitar el mérito de su resultado y que tiene como gran desafío gestionar ese éxito, labor no poco compleja.

IU crecemos y nos asentamos

Pero para mí el gran resultado es el de Izquierda Unida y para comprenderlo hay que analizar varios factores. El primero que pese a mil trabas que se nos pusieron durante la campaña, llegando incluso a boicotear nuestro acto electoral central las burocracias administrativas o sufriendo el vandalismo de menores justificados por sus padres contra nuestros materiales, conseguimos hacer llegar nuestro mensaje a nuestro electorado potencial, lo que supone conseguir el objetivo que nos habíamos marcado incialmente.

En estas elecciones obtuvimos 267 votos, un 9,34% del voto. Supone un aumento exponencial de nuestro voto en todas las citas con las europeas desde 2005 con la siguiente serie: 46>110>267

Los resultados de unas europeas no se pueden extrapolar a otros comicios dado que las condiciones son diferentes. Si bien en unas municipales y autonómicas la percepción de la institución es más cercana y la participación es mucho mayor tanto por esa cercanía como por la influencia de la propia lista sobre las siglas, en el caso europeo no suele haber tanta afinidad pues ni se cree en exceso en la institución, ni se tiene esa cercanía con las personas que se presentan. A pesar de que no se deban hacer esas comparaciones, en nuestro caso sí creo importante resaltar nuestro dato comparado con las municipales de 2011.

En aquellas elecciones, con una participación de más del 70%, Izquierda Xunida de Pravia consiguió 270 votos rozando la entrada por primera vez en el Ayuntamiento de nuestra organización. En estas obtuvimos 267, tres votos menos, pero con una participación del 39%. Este resultado viene a confirmar una consolidación del voto a IU en nuestro concejo pues incluso en convocatorias con menor participación, el resultado se mantiene y aumenta proporcionalmente.

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Evolución del voto a IU en las europeas

La inexactitud de la matemática en la política

Uno de los grandes debates estos días en todos los círculos políticos de la izquierda es la posibilidad de una alianza entre IU y Podemos, así como con otras fuerza como Equo. Estos debates no escapan a nuestro municipio y son constantes las preguntas de nuestras vecinas y vecinos sobre qué pensamos de una posible alianza de aquí a un año. El argumento que nos suelen presentar es muy sencillo: mejor 550 votos juntos, que 283 y 267 por separado.

El problema es que las matemáticas no suelen ser muy eficaces en política y la suma de 1+1 no siempre suele ser 2. En mi modesta opinión, de haberse producido esa suma previa a las elecciones, ni IU hubiese obtenido 267 votos, ni Podemos sus 283. Porque aunque muchos creamos en que la convergencia de la izquierda alternativa es imprescindible, esta no es tan sencilla como una suma de letras. Y mucho menos una suma de potenciales votos.

Bajando al terreno de lo concreto, a Pravia, sería difícil una confluencia empezando porque como se puede comprobar desde hace un tiempo, hay quienes desde sus filas ven el enemigo en IU llegando a desarrollar además un anticomunismo cerril y extemporáneo que choca frontalmente con los ideales de muchos de mis compañeros.

Sin embargo es tiempo de reposar resultados, reorganizarse y seguir trabajando por conseguir nuestro objetivo que forzar un giro en las poíticas de nuestro concejo hacia la izquierda, en dar el poder a la gente. En eso seguimos, y quién sabe, puede que se lleguen a conseguir  convergencias formales o circunstanciales. Pero sólo el tiempo lo dirá.

Republicanismo con memoria en Pravia

Un año más, las republicanas y republicanos de Pravia nos volvimos a reunir aprovechando la efeméride del 14 de abril para recordar y, en esta ocasión, también para reivindicar justicia así como discutir sobre la república que queremos construir.

En esta ocasión desde Izquierda Xunida de Pravia quisimos dar un paso al frente y construir esos espacios para la memoria que otros, por desgana, dejadez o desprecio, prefieren que no tengan espacio en nuestro concejo. Por ese motivo nos propusimos dar un paso al frente organizando unas jornadas tituladas “Memoria y República” que, con espíritu de continuidad, sirvan como referente para el republicanismo y la reivindicación de nuestra memoria cada año en Pravia.

Se llaman así porque queremos hilvanar ese fino hilo democrático que nos une con aquella república robada y con quienes por ella dieron su vida. No queremos una república de vitrina, de museo, no queremos exponer banderas y constituciones, sino construir un nuevo modelo de estado que tenga sus pilares en la igualdad entre ciudadanos. Tampoco queremos una república construida sobre el olvido y la injusticia, que permita que cientos de miles de sus ciudadanos reposen en fosas y cunetas, que sigan siendo víctimas sin justicia ni reparación, obligados a un olvido forzado, a la desmemoria de quienes prefieren vivir sobre la injusticia.

Francisco Prendes Quirós, David Fernández y Jesús Iglesias

Abrimos las jornadas con una charla titulada “El republicanismo como proyecto de futuro” en la que estuvo presente Francisco Prendes Quirós, presidente del Ateneo Republicano de Asturias y quien hizo un repaso sobre lo que el republicanismo fue y debe ser en un futuro, destacando la importancia de buscar una alianza amplia entre todos los sectores de la sociedad que aspiran a ese cambio de modelo de estado, incluída la derecha. Reseñó la importancia de que el PSOE rompiese su compromiso con la corona y asumiese el ideario republicano pues sin el PSOE no se puede construir esa república por el momento y que puede ser superado por la sociedad si no lo asume. En el acto intervino también Jesús Iglesias, senador de Izquierda Xunida, que disertó sobre qué república propone IU, coincidiendo en muchos aspectos con los planteamientos de Prendes Quirós.

David Fernández y Luis Miguel Cuervo

La segunda sesión de las jornadas giró en torno a la república que nos robaron y bajo el título de “La represión franquista en Asturies y Pravia” intentó hacer una breve aproximación a lo que supuso la represión en Asturies y, más concretamente, en Pravia. En esta charla tuve el honor de poder compartir mesa con Luis Miguel Cuervo, investigador de la represión en Asturies y con quien me une el haber sido una de las primeras personas con las que me aproximé a la cuestión memorialista cuando el concepto Memoria Histórica ni siquiera se utilizaba. Luis Miguel hizo una amena exposición de lo que la represión supuso en toda Asturies y aportó datos muy importantes sobre aspectos desconocidos de la historia reciente de nuestro concejo.

Jesús Lastra y Noemí Martin

Finalmente las jornadas se cerraron con el ya tradicional homenaje a las víctimas del franquismo que consistió en una ofrenda floral en el Monteagudo con familiares de las víctimas que allí reposan y un acto político en la cantera de Cañéu. En ambos actos intervinieron Jesús Lastra, coordinador local de Izquierda Xunida de Pravia y Noemí Martin, diputada autonómica de Izquierda Xunida. Jesús valoró la importancia de no olvidar, de la celebración de este acto en esta fecha y lugar como reconocimiento a quienes en Pravia dieron su vida por un sistema democrático nacido de las urnas. Destacó su tristeza ante la inexistente sensibilidad del Ayuntamiento de Pravia y, más concretamente, el PSOE de Pravia que de forma reiterada se niegan a presentar y apoyar la moción de Izquierda Xunida de Pravia de apoyo a la querella argentina que investiga los crímenes del franquismo. Noemí por su parte destacó la importancia de seguir recordando a todos quienes perdieron la vida por la república, destacando el papel de quienes como ella, habían perdido familiares víctimas de la represión.

Un momento del homenaje en la cantera de Cañéu

Unas jornadas, las primeras, llenas de errores fruto de la inexperiencia pero que nos sirvieron para poner los cimientos para construir esos espacios hoy por hoy fundamentales para las republicanas y republicanos de Pravia, así como para todas aquellas y aquellos que no olvidamos y que creemos que la izquierda debe estar comprometida con los derechos humanos y la memoria democrática de nuestro país.

Tal y como en la cantera de Cañéu gritamos los presentes, ¡Viva la república!